Paraguay ante una década de contrastes en cuanto al ingreso promedio en Sudamérica
Por José Zalazar
En el periodo comprendido entre 2011 y 2024, el ingreso promedio en Paraguay exhibió un crecimiento acumulado del 22%, mientras que en Argentina experimentó una contracción del 13%. Así lo establece el análisis presentado por el economista Juan Manuel Telechea. Este fenómeno evidencia con claridad la divergencia económica con el vecino país y pone de relieve la implementación de modelos de gestión sustancialmente distintos en el contexto sudamericano.
Paraguay
El desempeño económico de Paraguay emerge como un caso excepcional dentro de una región caracterizada recurrentemente por su alta volatilidad. A pesar de ser una economía de menor tamaño relativo, el país logró consolidar un crecimiento sostenido, aunque moderado.
Esta trayectoria se apuntaló mediante la adopción de políticas fiscales cautelosas, el mantenimiento de la estabilidad monetaria y el fortalecimiento del sector agroexportador. Estos factores fueron determinantes para la mejora en términos reales del ingreso promedio incluso en momentos marcados por tensiones económicas globales, tales como la inflación internacional y la caída en los precios de las materias primas.
"El incremento del 22% en su ingreso promedio refleja la habilidad de Paraguay para sostener dinámicas macroeconómicas estables, destacándose frente a muchas economías regionales. En este contexto, cabe subrayar factores como la resiliencia del guaraní frente a las devaluaciones observadas en otros países, el control efectivo de la inflación por parte del Banco Central y un aumento progresivo en la inversión pública destinada a infraestructura. Estas medidas contribuyeron no solamente al fortalecimiento del empleo y de la demanda interna, sino también a la consolidación de la percepción de Paraguay como una economía confiable. Sin embargo, aún persisten desafíos considerables: los niveles de informalidad laboral permanecen elevados, alcanzando aproximadamente el 60%, mientras que las cifras de productividad evidencian rezagos significativos en varios sectores clave. Estas limitaciones podrían inhibir la transición hacia un modelo económico capaz de generar un desarrollo más inclusivo y sostenible", señaló el economista Arturo Cardús, consultado sobre el tema.
Argentina
Por otro lado, el caso argentino presenta un panorama diametralmente opuesto. "En los últimos 13 años, fuimos el único país donde el ingreso promedio de la población se redujo. "A todo el resto le fue mucho mejor que a nosotros", señaló Juan Manuel Telechea, autor del estudio.
Durante este mismo periodo, Argentina ha registrado una caída tal y atribuible a factores como la inflación persistente, la implementación de políticas fiscales expansivas no respaldadas por incrementos equivalentes en productividad y una serie de devaluaciones que han impactado negativamente el poder adquisitivo.
"Esta es la variación del ingreso promedio per cápita leído en dólares que sale de la base de datos del World Economic Outlook del Fondo Monetario Internacional", añadió Telechea.
Región
En un análisis comparativo más amplio, se advierte que Bolivia (25%), Perú (24%), Chile (23%) y Uruguay (22%) también protagonizaron trayectorias positivas, aunque mediante marcos estratégicos específicos a cada contexto nacional. No obstante, todos presentan un denominador común: la búsqueda deliberada y sostenida de estabilidad macroeconómica e institucional como lineamientos rectores. En cambio, Brasil solo logró un crecimiento limitado del 6% durante esta etapa, afectado por una década marcada por débil dinamismo económico e intensa conflictividad política.
En suma, para Paraguay, este lapso temporal constituye un hito relevante en su historial económico reciente. Además de demostrar fortaleza ante las inclemencias macroeconómicas regionales, reafirma que políticas prudentes y estructuradas pueden propiciar transformaciones tangibles en los niveles de ingreso poblacional.