Paraguay reafirma su liderazgo en Latinomérica como entorno ideal para emprender e invertir
El último informe del Fundación Getulio Vargas (FGV) ubica a Paraguay nuevamente en la cima del ranking de clima económico para América Latina, con una puntuación de 160,7 puntos —la más alta entre los países evaluados—.
Ese indicador, denominado Índice de Clima Económico (ICE), evalúa la percepción de especialistas sobre las condiciones para la inversión, la estabilidad macroeconómica, la infraestructura institucional y las perspectivas de crecimiento. A Paraguay lo siguen, Ecuador, Perú, Uruguay y Chile en quinto lugar. (ver el cuadro)
Según analistas, factores como la estabilidad relativa del tipo de cambio, una inflación moderada y políticas económicas relativamente predecibles contribuyen al atractivo del país. Además, las proyecciones de crecimiento para 2025 colocan a Paraguay entre las economías más dinámicas de la región, lo que refuerza su potencial como destino para negocios emergentes.
Entusiasmo por emprender
El entusiasmo por emprender también se extiende al ámbito local: cada vez son más los emprendedores paraguayos que identifican oportunidades en sectores variados —tecnología, servicios, agroindustria, energías limpias—, alentados por un entorno favorable y la posibilidad de acceder a financiamiento con costos competitivos. La combinación de confianza macroeconómica y demanda interna creciente crea un terreno fértil para nuevas iniciativas.
No obstante, expertos señalan que este escenario ventajoso requiere consolidación. Para que Paraguay consolide su ventaja competitiva, es clave mantener políticas macroeconómicas coherentes, mejorar la infraestructura institucional y fortalecer marcos regulatorios que favorezcan la formalización, la innovación y la competitividad empresarial.
Para un emprendedor —sea local o extranjero—, la realidad actual ofrece un contexto propicio: con un índice de clima de negocios en verde, perspectivas de crecimiento por encima del promedio regional y un mercado interno en expansión, muchas ideas pueden transformarse en emprendimientos viables con buen potencial de retorno.