El AlTi Global Social Progress Index (SPI por sus ) 2025, una evaluación rigurosa y exhaustiva del bienestar social que excluye factores económicos, posiciona a Paraguay en el puesto 73 del mundo con una puntuación de 68.71. Este índice evalúa 57 indicadores de progreso social y ambiental en 170 países, cubriendo más del 99% de la población global. De acuerdo con los resultados del 2025, Paraguay se encuentra clasificado en el Nivel (Tier) 4 de desempeño global. Además, la evaluación de la variación anual entre 2023 y 2024 indica una tendencia positiva, ya que se clasifica como un "País en Mejoría" (Improving Country), lo que implica un aumento de más de 0.25 puntos en su puntuación de SPI durante el último año.
La medición del SPI es crucial para entender la calidad de vida de los habitantes, ya que se centra exclusivamente en los aspectos no económicos del desempeño social. El índice define el progreso social como la capacidad de una sociedad para satisfacer las necesidades humanas básicas de sus ciudadanos, establecer los pilares para mejorar la calidad de vida de las comunidades y crear las condiciones para que todos los individuos alcancen su máximo potencial. Estos pilares se organizan en tres dimensiones clave: Necesidades Básicas (Basic Needs), Fundamentos del Bienestar (Foundations of Wellbeing) y Oportunidad (Opportunity).
Progreso a largo plazo
Un hallazgo particularmente significativo para Paraguay se encuentra en el análisis del progreso a largo plazo. Al examinar el cambio en las puntuaciones del SPI desde 2011, Paraguay registra el mayor aumento en el puntaje de progreso social en toda la región de América Latina y el Caribe. Con una mejora de 6.83 puntos desde 2011, supera incluso a países con mayor progreso en el último año, como Brasil. Este dato lo destaca como un ejemplo regional de cómo se pueden canalizar los recursos para lograr avances tangibles en áreas fundamentales del desarrollo social.
En el contexto regional, Paraguay se encuentra en América Latina y el Caribe, una región que ha mostrado una mejoría general en el último año (2024), impulsada por una recuperación en el componente de Derechos y Voz (Rights and Voice). Sin embargo, la región en su conjunto ha mostrado una mejora lenta en el progreso social desde 2011 y no ha logrado ponerse al día con Europa o América del Norte, habiendo sido superada por Asia Oriental y el Pacífico. Dentro de este panorama regional, Paraguay se posiciona inmediatamente después de países como Ecuador (68.64) y Cuba (68.67), y por encima de Uzbekistán (68.46) y Rusia (68.29) en el ranking global de 2025.
El crecimiento no garantiza calidad de vida
El informe reitera que el Producto Interno Bruto (PIB) "no es el destino" (GDP is not destiny), aunque el crecimiento económico está correlacionado con un alto progreso social, especialmente en países de bajos ingresos, el crecimiento por sí solo no garantiza mejoras en la calidad de vida. Hay países que son mejores que otros para transformar sus recursos económicos en progreso social. El hecho de que Paraguay haya logrado la mayor mejora a largo plazo en su región subraya que la estrategia de priorizar el desarrollo social junto con el desarrollo económico es posible y esencial para crear economías prósperas.
En general, la posición de Paraguay como un país que ha experimentado una mejora significativa a largo plazo y continúa mejorando anualmente, lo sitúa en una trayectoria positiva en términos de desarrollo social y calidad de vida en comparación con sus pares regionales y globales. Esto ofrece a los responsables de la toma de decisiones, a los inversores y a la sociedad en general, datos accionables (actionable data insights) que revelan tanto las áreas de necesidad como las oportunidades para seguir impulsando el bienestar de sus ciudadanos.