Desafío poblacional

Paraguay y el desafío de la "economía plateada"

Los adultos mayores no son solo receptores de asistencia. Muchos siguen trabajando en el sector agrícola, comercial o de servicios, y además impulsan un mercado creciente: la llamada "economía plateada".
La economía plateada, un desafío cada vez más importante por el aumento de una franja poblacional que crece. Foto: @emprendedor.com

La economía plateada se refiere al conjunto de actividades económicas, productos y servicios dirigidos a las personas mayores (generalmente de 50 años o más), impulsadas por el cambio demográfico del envejecimiento poblacional. Localmente, el 13% de la población paraguaya ya tiene 60 años o más. La longevidad crece y con ella los retos para la seguridad social, la salud y el mercado laboral.

El informe de Global Citizen Solutions ubica a siete países de Latinoamérica entre los 20 mejores lugares para jubilarse, y Paraguay figura en el 13º lugar, con un puntaje de 85,77. El país lidera en optimización fiscal (1º), y también sobresale en procedimiento migratorio (5º) y ciudadanía y movilidad (8º), gracias a un sistema tributario simple y accesible y a trámites migratorios relativamente ágiles para extranjeros.

Una población que envejece

Según la Encuesta Permanente de Hogares Continua (EPHC) 2024, Paraguay cuenta con 772.988 personas de 60 años o más, equivalentes al 13% de la población total. El 32,6% está en el grupo de 60 a 64 años, mientras que el 13,3% ya supera los 80. La pirámide demográfica comienza a mostrar signos de envejecimiento, lo que representa un cambio estructural en la sociedad paraguaya y un reto económico de gran magnitud.

Ejercicios físicos en la tercera edad para combatir el alzheimer.

Las mujeres representan el 52,9% de la población adulta mayor, mientras que los hombres alcanzan el 47,1%. Esta feminización del envejecimiento refleja la mayor esperanza de vida femenina, pero también acarrea riesgos: las mujeres mayores suelen tener menor acceso a jubilaciones, por trayectorias laborales más intermitentes y menor formalidad.

De hecho, según el reporte del INE, entre los mayores inactivos, el 42,4% de las mujeres declara dedicarse a labores del hogar, frente a casi cero en el caso de los varones. No es que la labores domesticas no sean importantes, todo lo contrario, es un frente de batalla más que reconocer económicamente. En efecto en algunos países hispanos como Argentina, España y Uruguay (por medio del BPS), las mujeres pueden solicitar la jubilación como amas de casa ya que esa fue su forma de contribuir a la economía de la familia y por lo tanto de la sociedad en su conjunto.

Trabajo, inactividad y bienestar

En Paraguay, 425.445 personas mayores están fuera del mercado laboral. Las principales razones son la ancianidad (31%), labores del hogar (27,6%), jubilación o pensión (17%) y enfermedad (14,6%). Un dato llamativo es que sólo uno de cada seis mayores está inactivo por jubilación, lo que evidencia la baja cobertura previsional. Esto contrasta con países donde la jubilación es la causa dominante de retiro laboral. 

La cobertura sanitaria es otro aspecto sensible. Entre los adultos mayores, el 28,1% depende del IPS, el 63,9% de otros seguros (privados, militares, laborales) y el 8% carece totalmente de protección médica. Esto significa que más de 62.000 mayores no tienen seguro, lo que los expone a altos gastos de bolsillo en una etapa de la vida donde las enfermedades crónicas son frecuentes. 

Adultos mayores.

El "peso" económico de los mayores 

Los adultos mayores no son solo receptores de asistencia. Muchos siguen trabajando en el sector agrícola, comercial o de servicios, y además impulsan un mercado creciente: la llamada "economía plateada". Este sector incluye medicamentos, turismo adaptado, viviendas accesibles y hasta servicios tecnológicos pensados para la tercera edad. A nivel global es una industria en expansión, y Paraguay comienza a dar sus primeros pasos en ese sentido. 

El Estado ya destina recursos crecientes a la pensión alimentaria para adultos mayores en situación de pobreza, un programa vital pero que plantea interrogantes sobre su sostenibilidad futura. La cobertura previsional sigue siendo limitada y la presión sobre los fondos públicos crecerá a medida que la población mayor aumente. 

Un activo y no una carga

En suma, el envejecimiento poblacional ya es una realidad en Paraguay. Los adultos mayores deben dejar de ser vistos como un grupo pasivo y convertirse en actores económicos y sociales plenos. Invertir en la tercera edad no solo es una obligación moral, sino una estrategia de desarrollo: todos, tarde o temprano, formaremos parte de esta generación plateada.