Diversificación económica

Paraguay depende menos de la soja para crecer

Las bajas del precio internacional de la soja están vinculadas a varias variables que interactúan entre sí. Algunas actúan como factores alcistas y otras como factores bajistas.
Exportaciones de soja. EN

Hace 10 años, el complejo sojero representaba más del 30% del Producto Interno Bruto (PIB) de Paraguay; hoy el país está mucho más diversificado en cuanto a producción, con fuerte crecimiento de la industria, especialmente la cárnica y la de productos con valor agregado, es decir, la maquila.

De acuerdo con analistas del Gobierno y del sector privado, esto resulta beneficioso para el país, pues ya no depende tanto del clima para mantener el crecimiento. Aparte, la industria genera más mano de obra. Hoy el peso del complejo sojero apenas sobrepasa el 20% del PIB; si bien sigue siendo un rubro muy importante, otros sectores van creciendo a mayor ritmo, diversificando así la oferta de productos paraguayos.

La industria de servicios, el comercio y la producción de autopartes y cableados viven un auge, con crecimientos que van entre 8% y 25%, mientras las exportaciones de soja acumulan una fuerte caída este año.

Factores

Las bajas del precio internacional de la soja están vinculadas a varias variables que interactúan entre sí. Algunas actúan como factores alcistas y otras como factores bajistas.

En general, se observan dos fuertes tendencias, ambas bajistas, en lo que va de esta campaña. Por un lado, está la devaluación de las monedas con relación al dólar americano, señala la consultora MF Economía.

El impacto más significativo en el precio de la soja se ha dado por la gran producción regional de Sudamérica. La campaña pasada se registró una caída importante en Argentina —el tercer exportador mundial— por efecto de la sequía que sufrió ese país, que terminó produciendo 25 millones de toneladas.

Argentina ha duplicado su producción, que se incrementó a 50 millones en la zafra de este año, a pesar de los problemas climáticos que tuvo.

Además, el nuevo Gobierno de Javier Milei devaluó el dólar oficial argentino, que hoy se encuentra en valores cuatro veces más elevados que en la misma época del año pasado.

Esto genera un incentivo muy grande a los agricultores argentinos para entregar no solamente la soja de este año, sino también la que tenían guardada en silos de cosechas anteriores.

Por su parte, Brasil viene creciendo a ritmos impactantes: en los últimos dos años su área sembrada aumentó en 4,3 millones de hectáreas, haciendo que su producción pase de 130,5 millones en 2022 a 155 millones en 2023, compensando la pérdida de Argentina en la campaña pasada.

A pesar de los eventos climáticos que ha sufrido el gigante sudamericano durante la campaña actual —sequía en las zonas productoras de Mato Grosso e inundaciones en Río Grande do Sul—, la producción ha alcanzado valores de 146,5 millones de toneladas sobre un esperado de 160 millones. "Hay mucha soja en Brasil", subrayó. 

Paraguay exportó 5,4 millones de toneladas de soja hasta el cierre de agosto, lo que representa 1,4 millones menos en comparación con el mismo periodo de 2024, cuando los embarques habían alcanzado 6,8 millones de toneladas.