Industrialización forestal

Paraguay apuesta al modelo forestal brasileño para atraer inversiones en celulosa

El país busca replicar el modelo de industrialización forestal de Brasil, como tierras aptas, plantaciones de eucalipto, incentivos fiscales y puertos fluviales. Proyectos como Paracel y fondos internacionales ya están en marcha.
Fuentes de trabajo a través de la planta de celulosa en Concepción. EN.

Paraguay está reforzando una estrategia para atraer inversiones forestales de gran escala y desarrollar plantas de celulosa similares a las exitosas en Brasil. El presidente Santiago Peña lo sintetizó durante su reciente visita a Finlandia, donde con visión estratégica declaró que el país tiene "tierra, estabilidad, energía y un plan ambicioso de expansión forestal", elementos necesarios para convertirse en plataforma de producción forestal avanzada. 

Una de las apuestas más ambiciosas es el proyecto de Paracel, que ya posee unas 80.000 hectáreas de eucaliptos plantados y terrenos para expandir sus operaciones. Sin embargo, la construcción de su planta de celulosa, estimada en una inversión de alrededor de USD 2.800 millones, permanece en pausa. La empresa señala que factores como la volatilidad de los mercados internacionales, costos logísticos y la necesidad de asegurar materia prima suficiente y certificaciones ambientales son claves para definir el momento de iniciar operaciones. 

El Instituto Forestal Nacional (Infona) ha reportado que el país ha estado incrementando rápidamente su área de plantaciones forestales, principalmente con eucalipto, lo que ya permite vislumbrar el abastecimiento necesario para alimentar plantas de celulosa industriales. Se reconoce, además, el enorme potencial de tierras aptas: más de 5,8 millones de hectáreas con condiciones altas o muy altas para inversiones forestales.

Brasil ha logrado integrar plantaciones, industrialización, logística de transporte (incluyendo vías fluviales y puertos), mercados internacionales exigentes, mano de obra especializada y estándares de sostenibilidad que exigen trazabilidad y certificaciones verdes. Paraguay está intentando replicar varios de esos componentes, con acuerdos internacionales, negociaciones de fondos de inversión, incentivos para productores y la construcción de infraestructura necesaria.

Beneficios esperados

Generación de empleo directo e indirecto desde la plantación hasta la transformación industrial, con impacto en zonas rurales donde otras actividades productivas están limitadas.

Mejora en exportaciones forestales: madera sólida, productos de celulosa, muebles y derivados, lo que podría diversificar la matriz exportadora del país.

Ingresos por créditos de carbono y cumplimiento de estándares ambientales, lo que abre nichos de mercado más sostenibles. 

Aprovechamiento de tierras aptas o degradadas, si se gestionan bien con reforestaciones, para expandir el área forestal sin necesariamente deforestar áreas naturales.

Retos que Paraguay debe superar

Asegurar un suministro continuo de materia prima: plantar suficiente eucalipto, con calidad y certificaciones ambientales para cumplir exigencias internacionales.

Logística, transporte, infraestructura de puertos y vías fluviales: la eficiencia en estos rubros es lo que sustenta los costos competitivos en Brasil. Paraguay tiene ventaja geográfica, pero debe invertir para remover cuellos de botella.

Financiación a largo plazo: plantaciones forestales tienen ciclos largos (5-10 años o más), lo que requiere capital paciente, políticas fiscales estables, incentivos y garantías.

Normativa, certificaciones, trazabilidad: cumplir con regulaciones ambientales y sociales (como la UE exige para importaciones de madera) será un punto de no retorno si se quiere acceder a mercados de alto valor.

Cuestiones sociales: asegurar que comunidades locales, pequeños productores participen, que trabaje mano de obra local, y que no haya conflictos de uso de tierra.