Bergoglio

Papa Francisco, su pensamiento económico como "el emisario de los pobres"

El papa estaba muy preocupado por el impacto de las políticas económicas extractivistas fundamentadas en la codicia humana.
Papa Francisco. Cortesía.

El papa Francisco, Jorge Mario Bergoglio, pasará a la historia, entre tantas particularidades, como el primer cardenal latino y el primer jesuita de la historia en alcanzar el pontificado. No obstante, otras características como su incansable cruzada a favor de los más débiles y pobres dieron un aire de renovación a la Iglesia que, por supuesto, se fundamenta con su pensamiento socioeconómico.

Laudato Sí 

"Alabado seas" sería la traducción de la encíclica del papa Francisco donde condena, al igual que varios de sus predecesores, ciertas prácticas socioeconómicas que lesionan la dignidad del ser humano y ponen en peligro al medio ambiente. 

Si bien es una encíclica relativamente breve, consta de varias partes y es objeto de estudio de economistas alrededor del mundo en universidades de élite como Bolonia en Italia y la UNAM de México. El texto refiere punto por punto la visión del pontífice acerca de los daños actuales y las políticas intervencionistas que la humanidad entera debería plantearse desde ya para evitar ulteriores consecuencias. 

El esquema antropocéntrico, la globalización y supuestos como a mayor desarrollo científico, mayor desarrollo tecnológico, por lo tanto, mayor crecimiento económico y bienestar, son puestos en duda por el papa jesuita. Sentencia que la brecha socioeconómica a nivel mundial es una evidencia más que concluyente, al igual que la oleada migratoria entre otros fenómenos socioeconómicos actuales. 
Francisco, quien tomo ese nombre por san Francisco de Asís, muy conocido por su cercanía con la naturaleza y el prójimo, a raíz del pedido de un cardenal amigo y cercano, quien le solicitó en el conclave que por favor no se olvide de los pobres.  

Economía y vivencias 

Ortega y Gasset solía decir "soy mi situación" algo que a lo largo de la trayectoria sacerdotal el romano pontífice experimento en carne propia y en tiempos convulsos como la dictadura argentina y las constantes crisis económicas. El jesuita formaba parte del grupo de los sacerdotes del tercer mundo o al decir de los argentinos, era "un cura villero". A pesar de ser el superior provincial de los jesuitas en su país, la austeridad fue su marca personal desde sus inicios. 

Al estar en contacto con múltiples y polarizadas realidades tenía una postura muy firme acerca de su rol como sacerdote y referente social que al igual que Cristo siempre denunciaba las prácticas que iban en contra a la dignidad humana y nunca daba la espalda cuando se trataba de salud, educación, justicia social y claramente, trabajo.  

Laudato Si

En la mencionada encíclica defiende al trabajo como un derecho, ya que es necesario para la realización del hombre. Si bien sus críticos se oponen ante este y otros aspectos de sus denuncias sociales, no sería el primero en hacerlo. Desde Rerum Novarum de 1891 donde León XIII condena las prácticas explotadoras como "capitalismo salvaje" dando lugar a "La doctrina social de la iglesia" hasta la alianza de Juan Pablo II con el líder sindicalista polaco y Premio Nobel de la Paz, Lech Wałesa, varios papas levantaron su voz a favor de los débiles solo que Francisco hizo de esto su principal causa. 

Economía y ecología 

Al igual que san Francisco, el papa estaba muy preocupado por el impacto de las políticas económicas extractivistas fundamentadas en la codicia humana que veían a las leyes como obstáculos a sortear y no a normas que cumplir. También menciona el aspecto de que la economía no puede salvarse a sí misma, sino que necesita del humano y debe estar al servicio del hombre y no al revés, ya que las grandes corporaciones tienen el manejo y control globalmente. 

Sus críticos aseguran que la iglesia no debe involucrarse en política ni economía, ya que es una formadora de opiniones y eso puede desviar su curso. Sin embargo, desde el punto de vista teológico, la iglesia encuentra en la vida misma de Jesús un ejemplo más que evidente de que esos y otros aspectos merecen ser evangelizados. 

En el aspecto ecologista se podría asociar en parte al pontífice como un "georgiano". Como se sabe, la economía como ciencia social tiene varias escuelas de pensamiento como la neoliberal, asociada a figuras como el coterráneo del papa Javier Milei, y el Keynesianismo, más orientado al bienestar social. También existen escuelas como la fundada por Henry George, que es una filosofía política e ideología económica por la que los individuos son dueños de aquello que logren crear, pero todo aquello que es proporcionado por la naturaleza, sobre todo la tierra, pertenece a toda la humanidad por igual.   

En suma, la doctrina económica basada en el descarte, el atropello a la naturaleza con prácticas extractivistas desreguladas y la explotación del prójimo atentando contra su dignidad y sus derechos básicos para maximizar las ganancias, son aristas que Francisco condeno enfáticamente tanto en su encíclica como con su pastoral misma. 

Francisco I retornó a la casa del Padre Creador el lunes siguiente al Domingo de Resurrección, también conocido como Lunedi dell'Ángelo, lunes del ángel, en memoria del ángel que "anuncia" a las mujeres que van al sepulcro a visitar a Jesús y les dice: "No busquen entre los muertos al que está vivo". Y muchos encuentran muy indicativo este hecho, ya que como decía Ortega y Gasset: La muerte no es la realidad última, sino la penúltima. Por lo tanto, el legado del primer papa latino, acaba de comenzar. 

Perfil 

Jorge Mario Bergoglio nace en Buenos Aires, Argentina, el 17 de diciembre de 1936. Hijo de un inmigrante italiano, empleado ferroviario y una ama de casa, desarrolla sus estudios primarios y secundarios en instituciones públicas e incluso se diploma como "Técnico en química" teniendo como mentora a la química paraguaya radicada en Argentina Esther Ballestrino, asesinada por la dictadura militar. 

Pero en vez de consagrar su vida a la ciencia, decidió consagrarla a Cristo por medio del sacerdocio. Realizó el bachillerato en teología con los jesuitas y años más tarde después de ejercer como Superior provincial jesuita en Argentina en 1985 se traslada a Alemania para hacer el Doctorado en teología en la Sankt George University de Fráncfort, donde en vez de alquilar una confortable residencia decide alquilar una habitación en casa de la familia  de Josef y Helma Schmidt, matrimonio que a sus 97 años vio salir por el palco del vaticano aquel 13 de marzo de 2013 al humilde sacerdote argentino que les pidió hospedaje 30 años atrás.