La confirmación de un cuarto foco de gripe aviar por parte del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) ha puesto en alerta al sector avícola del país. Aunque se ha afirmado que las granjas industriales no se ven afectadas, la enfermedad representa un gran peligro para toda la cadena de valor del rubro y también para los consumidores.
El director de Epidemiología del servicio sanitario, Carlos Ramírez, fue el encargado de dar a conocer la existencia de este nuevo foco de la enfermedad, detectado en el departamento de Boquerón. Además, se sospecha que hay casos en Puerto Casado, departamento de Alto Paraguay, y en Bella Vista, Departamento de Amambay, lo que podría aumentar el número de casos.
Ante esta situación, Ramírez ha instado a todas las granjas y productores a reforzar las medidas de bioseguridad y a notificar cualquier sospecha, para intervenir a tiempo y evitar la propagación del virus. Sin embargo, ha reiterado que el estatus de libre de gripe aviar del país y el comercio avícola no se ven afectados, y que el consumo de productos avícolas es seguro para la ciudadanía siempre que se realice una correcta cocción de los alimentos.
El Senacsa ha implementado diversos protocolos para evitar la propagación de la enfermedad, incluyendo la prohibición del traslado de aves, productos y subproductos de origen animal desde las áreas afectadas. Asimismo, se están llevando a cabo capacitaciones y simulacros de detección de la gripe aviar en colaboración con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), y se han establecido puestos de emergencia y barreras sanitarias en áreas de alto riesgo.
Durante las tareas de rastreo y vigilancia realizadas por veterinarios profesionales, se descartó la presencia de aves con síntomas de la enfermedad en las producciones familiares. Los tres focos detectados hasta ahora se localizaron en áreas de rutas migratorias de aves, principalmente en granjas de traspatio.
El sector avícola industrial ha destacado que los casos de gripe aviar detectados hasta el momento se han producido en aves de traspatio y no deben confundirse con las granjas a gran escala que cuentan con altas medidas de bioseguridad. Según Blanca Ceuppens, empresaria del sector, las granjas de traspatio están más expuestas al contacto con aves silvestres, que podrían haber traído la enfermedad. Sin embargo, ha enfatizado que la infección está focalizada y ha afectado a muy pocas aves, las cuales han sido sacrificadas por el Senacsa.
Ceuppens ha asegurado que la influenza aviar no ha llegado a las granjas comerciales ni a los establecimientos de cría de pollos en el Chaco. Se han intensificado los controles y se han implementado medidas de bioseguridad para prevenir el ingreso de la enfermedad, como la colocación de mallas antipájaros y la clorificación del agua. Además, ha señalado que las posibilidades de contagio humano son muy bajas y que en las granjas se siguen estrictas medidas de higiene y limpieza.
Con la llegada de temperaturas más cálidas, las aves migratorias regresan a sus países de origen, lo que disminuye significativamente los contagios de gripe aviar. Por lo tanto, es necesario verificar si la enfermedad ha afectado a otras aves, pero se espera que la propagación se reduzca en los próximos meses.
En resumen, aunque se han detectado nuevos casos de gripe aviar en Paraguay, hasta el momento se ha limitado a aves de traspatio y no ha afectado a las granjas avícolas comerciales. Se están implementando medidas de control y bioseguridad para evitar la propagación de la enfermedad, y las posibilidades de contagio humano se consideran bajas. Con la llegada del clima cálido, se espera una disminución significativa en los contagios a medida que las aves migratorias regresen a sus lugares de origen.