La nueva concesión que impulsa Argentina para administrar el tramo clave de la Hidrovía Paraná-Paraguay definirá el costo del peaje que deberán abonar las embarcaciones que navegan por esta ruta fluvial estratégica para el comercio regional. El proceso es seguido de cerca por el sector naviero y exportador paraguayo, debido al impacto que las tarifas pueden tener sobre la competitividad logística del país.
La licitación contempla la adjudicación de la administración del sistema de dragado, señalización y mantenimiento del principal corredor fluvial del Mercosur en su tramo bajo jurisdicción argentina. Una vez concluido el proceso, también quedará definido el esquema de peajes que deberán pagar las barcazas y buques que transportan cargas a lo largo del río Paraná.
Para Paraguay, el desenlace de este proceso tiene una importancia estratégica. La hidrovía constituye el principal canal de salida para las exportaciones de granos, combustibles y otros productos, en un sistema fluvial que conecta puertos de Bolivia, Paraguay, Brasil, Argentina y Uruguay con el océano Atlántico.
El debate sobre las tarifas no es nuevo. En 2023 se generó una fuerte controversia regional luego de que Argentina comenzara a aplicar un peaje en el tramo comprendido entre Santa Fe y la confluencia con el río Paraguay, lo que provocó reclamos diplomáticos de varios países del Mercosur que consideraron que la medida afectaba la libre navegación del corredor fluvial.
En este contexto, los armadores y operadores logísticos esperan que la nueva concesión garantice condiciones competitivas y previsibles. Además de la tarifa, el sector observa con atención los compromisos de inversión en dragado y balizamiento, aspectos considerados claves para mantener la navegabilidad y evitar sobrecostos logísticos en el transporte de cargas.
La hidrovía es una de las infraestructuras logísticas más relevantes de Sudamérica. A través de este corredor fluvial circulan miles de embarcaciones cada año y se moviliza una parte sustancial del comercio agroindustrial de la región, por lo que cualquier modificación en su esquema de administración o en los costos de navegación tiene repercusiones directas en la competitividad exportadora de los países que dependen de esta vía.