Misiones lidera la producción de arroz en Paraguay y prevé crecimiento del 5 % para fin de año
Misiones se consolida como el corazón arrocero de Paraguay. Según datos oficiales, este departamento aporta cerca del 60 % de la producción nacional de arroz, especialmente en distritos como San Juan y Ayolas. Esa participación coloca a Misiones en una posición central dentro de la cadena productiva del cereal.
El gobernador Richard Ramírez estima que para el cierre del año 2025 la producción regional de arroz podría crecer entre un 3 % y un 5 % respecto al año anterior. Este incremento dependerá en gran medida de factores climáticos, disponibilidad de agua para riego y la continuidad de las buenas prácticas de cultivo implementadas en los últimos ciclos.
En la campaña arrocera 2024-2025, Paraguay alcanzó unas 210.000 hectáreas sembradas, lo que representó un aumento del 12 % en comparación con la campaña previa. Misiones ha sido protagonista de esta expansión, aportando gran parte del aumento en superficie.
Otra señal del dinamismo del arroz es el fuerte crecimiento del área bajo riego. En Oriente del país, la región en que se ubica Misiones entre otros departamentos, el uso de riego para arroz creció un 41,7 % en la zafra reciente, con 266.327 hectáreas cultivadas bajo sistemas irrigados. Esto mejora la estabilidad, el rendimiento y mitiga algunos efectos adversos del clima.
Oportunidades y desafíos para sostener el crecimiento
El arroz no solo favorece la generación de empleo en Misiones, sino también el desarrollo económico en zonas rurales, mejora de infraestructura, transporte, procesamiento y acceso a mercados nacionales e internacionales. La concentración productiva en uno de los principales departamentos permite optimizar logística, reducir costos de transporte para los productores locales y atraer inversiones complementarias, como secaderos, plantas de procesamiento y mejoramiento de semillas.
Sin embargo, para alcanzar esa meta de crecimiento proyectado, hay varios retos que superar. El clima es el más evidente: sequías, lluvias mal distribuidas o retrasos en las lluvias pueden afectar la etapa de siembra o el llenado del grano. También es clave asegurar que el riego cuente con infraestructura adecuada, acceso confiable al agua y eficiencia en su uso.
La variabilidad en los precios internacionales del arroz también juega un papel importante. Aunque la demanda externa está activa, los productores nacionales enfrentan presiones de costos (insumos, energía, transporte) que pueden reducir márgenes si no manejan eficientemente los recursos. Además, la calidad del grano debe mantenerse para conservar competitividad internacional.