El presidente de la Asociación Agropecuaria de Agua Dulce (APAD), Celso Meuxfeld, habló sobre la actualidad del negocio ganadero en el que las lluvias se dieron de manera “tardía” y no están siendo uniformes en esa zona productiva del país, impactando en el resultado de los productores.
Dijo que esa cuestión comenzaba a preocupar al sector ganadero, ya que muchos campos estaban empezando a vaciarse y a trasladar animales. Además, como el verano fue complicado, se produjo poco forraje y ahora se enfrentan a un invierno que suele ser seco, aunque las lluvias actuales ofrecen algo de “esperanza” y que ayudará a obtener una reprogramación y a producir algo de forraje y fardos.
"Lamentablemente, las lluvias son desparejas, a algunos productores no les está lloviendo bien y tendrán que hacer una reestructuración, vender animales antes de tiempo. Si continúa así, podríamos enfrentar una baja en la cantidad de animales, ya que los frigoríficos aprovechan la situación del productor”, destacó el ganadero en entrevista con en Valor Agro.
Señaló que en este momento, cuando se necesita vender debido a la sequía, el precio del ganado se reduce debido a la sobreoferta, con precios internacionales que no bajan, excepto el del productor. Expresó que “no es agradable sentir que se aprovechan de los momentos difíciles” y que siguen esperando que el Instituto de la Carne “regule” esta cuestión.
Sobre el escenario actual, tras las condiciones climáticas y su relación con la oferta y la demanda en la formación de precios en el caso de la reposición, mencionó que el panorama no fue tan malo en la región Oriental, en especial para los productores que hacen feedlots que entrarán a comprar. Entre tanto, en el Chaco existe sectores en el Chaco que están preparados con sistemas de irrigación y entrarían a comprar para la zafra, desde desmamantes hasta animales para terminación o para la reproducción.
Explicó que la preocupación era que los animales gordos que están en pasturas en el norte de Boquerón y en el norte de Alto Paraguay tendrían que ser sacados antes de tiempo, pero comenzaron a verse las sobreofertas. Sin embargo, estas lluvias ofrecen tiempo “para no vender precipitadamente y aguantar más”, y esperar que los precios repunten, que los “frigoríficos sean sinceros y paguen lo que realmente vale un producto de los productores paraguayos, y que no se aprovechen de una situación climática”.