La chipa más cara de los últimos años: huevo también se encarece en la antesala de Semana Santa
El huevo, uno de los productos más consumidos durante la Semana Santa, comienza a reflejar el impacto de la estacionalidad en los precios. Desde el sector avícola confirman un incremento sostenido en la demanda desde el inicio de la Cuaresma, lo que ya se traduce en ajustes en el mercado minorista.
De acuerdo con referentes de la industria, el consumo de huevo aumenta de forma significativa en este periodo, impulsado por la sustitución de carnes rojas y la preparación de alimentos tradicionales. Este cambio en los hábitos de consumo genera una presión directa sobre la oferta disponible.
Actualmente, la plancha de 30 unidades se comercializa en un rango promedio de entre G. 20.000 y G. 24.000, aunque en algunos puntos de venta ya se observan precios que podrían alcanzar hasta G. 32.000 en los días de mayor demanda.
El fenómeno responde a una lógica de mercado previsible. Cada año, la Semana Santa genera un pico de consumo que tensiona la cadena de abastecimiento, especialmente en un producto de alta rotación y producción sensible a costos como el alimento balanceado y la logística.
Desde el sector advierten que, si bien existe capacidad de producción, la velocidad del aumento en la demanda puede generar desajustes temporales en la distribución, lo que impacta directamente en el precio final al consumidor.
El comportamiento también tiene un componente comercial. Para muchos productores y distribuidores, este periodo representa uno de los momentos de mayor facturación del año, lo que incentiva estrategias de ajuste de precios en función de la dinámica del mercado.
Sin embargo, el alza no es homogénea. Factores como la ubicación, el canal de venta y el volumen de compra generan variaciones importantes entre distintos puntos del país.
Más allá del pico estacional, el movimiento del precio del huevo también refleja una tendencia más amplia: la creciente sensibilidad del mercado de alimentos a cambios en la demanda y en los costos de producción.
Con la Semana Santa como catalizador, el huevo vuelve a posicionarse no solo como un alimento clave en la mesa paraguaya, sino también como un indicador del pulso comercial en uno de los periodos de mayor consumo del año.