Harrison desistió de Última Hora

Harrison desistió de Última Hora

El empresario Norman Harrison confirmó el domingo pasado en el programa "Políticamente Incorrecto", emitido por Telefuturo, que desistió de un preacuerdo para comprar el diario Última Hora tras un análisis de su equipo de inversión.

El diario de Antonio J. Vierci está a la venta hace varios años y Harrison es por lo menos el segundo empresario que no se animó a hacerse cargo del tradicional medio de comunicación. El peso del pasivo es lo que no estaría cerrando en el negocio, dada la antigüedad de los cientos de empleados.

En otras palabras, los interesados no quieren hacerse cargo del personal, ya que se necesitaría una dolorosa reestructuración del modelo de gestión del medio, como ya lo hicieron, o están haciendo, otras empresas editoriales en Paraguay y el mundo.

Harrison dio a entender que, en la actualidad, no es buen negocio invertir en medios impresos. De hecho, la industria editorial impresa viene ajustando los cinturones hace por lo menos 4 años, con más de 500 despidos. La crisis económica derivada de la pandemia agravó los estados financieros negativos.

Los anunciantes, aunque no lo reconocen públicamente para no ganarse la enemistad de poderosos dueños de medios, prefieren invertir en medios digitales por el alcance direccionado, por la posibilidad de medir con mayor precisión el retorno y por el menor costo.

De hecho, la inversión publicitaria en medios escritos cayó 45 % en promedio, mientras que las redes sociales y medios digitales ganan mercado.

Los grandes medios hoy son subsidiados directa e indirectamente (avisos del grupo), en su mayoría, por otras empresas que componen los conglomerados de negocios de 4 grandes holdings que manejan esta industria casi de manera oligopólica.

Planes

Harrison, propietario de la megacadena, no descartó la compra de otros medios, aunque dijo que priorizará el crecimiento de los medios que ya posee.

Está difícil (el mercado), pero nuestros medios son rentables. Estamos invirtiendo. De hecho, estamos sumando periodistas con mucha solvencia".

La crisis en el ámbito editorial se refleja en supresión de páginas impresas y en una brutal caída de la calidad editorial. Hoy, 4 de cada 5 medios impresos trabajan a pérdida o están al borde del abismo. Las revistas impresas prácticamente desaparecieron del mercado.

El modelo que sobrevive, y hasta crece, es el de nicho, especialmente el relacionado con negocios, ámbito que finalmente es el que pauta y sostiene a editoriales que aspiran a mayor independencia.

Por otro lado, existe un boom de medios digitales, en su mayoría sin sustento financiero y dudosos intereses editoriales (para el apriete), por lo que, en el tiempo, sobrevivirán unos pocos por depuración del propio mercado, coinciden actores de esta industria.

Hoy, hacer periodismo de calidad resulta caro, y pocos están dispuestos a financiarlo.