El ministro de Industria y Comercio, Javier Giménez, aseguró que el Gobierno avanzará "con la mayor rapidez posible" en la construcción de la nueva planta de molienda de caña de azúcar, tras firmar un acuerdo con los cañicultores que levantaron los bloqueos de rutas después de 14 días de protesta.
El pacto representa un alivio para el sector productivo y para la economía regional, afectada por las demoras en proyectos anteriores. Giménez destacó que el entendimiento alcanzado constituye una "solución satisfactoria" y garantiza que el Gobierno cumplirá lo pactado. Según explicó, se elaborará en breve el pliego de bases y condiciones para una licitación transparente, con las obras iniciales previstas para noviembre, financiadas con el presupuesto de Petropar.
"Instalarla en menos de un año es ambicioso, pero Petropar tiene la capacidad técnica para lograrlo", afirmó el ministro durante entrevistas con la 780 AM y Mega TV. Asimismo, criticó el proyecto heredado del gobierno anterior, que preveía una inversión de 25 millones de dólares en maquinaria "injustificada técnicamente" y con 6 millones de dólares adelantados sin rendición clara, hecho que podría derivar en acciones penales.
Giménez resaltó el esfuerzo de negociación, que demandó largas horas de diálogo con los productores y la mediación de gobernadores departamentales. Valoró la actitud de los cañicultores, a quienes definió como "trabajadores con arte en el cultivo" y con una disposición constante al entendimiento.
Con el desbloqueo de rutas y el compromiso de una nueva planta moderna, el acuerdo promete revitalizar el rubro cañicultor, generar empleo y evitar pérdidas en la cosecha madura. El ministro confía en que el nuevo enfoque "evite los errores del pasado y beneficie a todos los involucrados".