Gigante brasileño traslada su producción a Paraguay por ventajas impositivas
Las operaciones en territorio paraguayo comenzaron oficialmente en marzo, bajo el amparo de fuertes incentivos fiscales. Se prevé una inversión inicial de USD 40 millones.
El cambio de estrategia responde a un escenario local adverso, marcado por la invasión de productos importados, la escalada de costos operativos y la falta de líneas de crédito accesibles. Tras un fuerte endeudamiento, la firma de capitales brasileños bajó definitivamente la persiana de sus instalaciones productivas en Coronel Suárez, provincia de Buenos Aires.
Toda la maquinaria que dejó de operar en el punto bonaerense fue reactivada en la nueva planta industrial en Paraguay. Este proyecto requirió una inversión total de USD 40 millones para el montaje y la puesta en marcha de la producción multimarca.
La inauguración oficial
El acto de apertura contó con la presencia del ministro de Industria y Comercio paraguayo, Marco Riquelme, quien destacó el arribo de estos capitales.
"Estamos recibiendo a inversionistas brasileños, dueños de marcas como Fila y Umbro, además de fabricantes para firmas globales como Nike, Asics y Champion. Hoy vemos las primeras prendas de Fila producidas en Paraguay", celebró el funcionario.
Las ventajas impositivas del Régimen de Maquila y la disponibilidad de mano de obra local fueron factores determinantes para la radicación de la firma.
Mientras el volumen crece en Paraguay, la planta de Eldorado, Misiones, resiste bajo un esquema mínimo. La fábrica pasó de operar 60 líneas de producción simultáneas a sostener apenas 15 activas, mutando su actividad principal hacia el ensamblado de calzado.
La confirmación también llegó de la mano de gremios clave de la actividad, como la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado de la República Argentina (UTICRA). En ese sentido, Gustavo Melgarejo, titular del sindicato, declaró que Dass descartó el cierre definitivo en audiencias recientes con la cartera de Trabajo misionera y representantes gremiales.
"La empresa descartó ya en las audiencias el cierre definitivo. Eso sería algo para poner un paño frío a la incertidumbre que muchas veces generan las redes sociales. No sé cuál sería la intención de quienes anuncian el cierre de manera anónima en una página", se quejó el dirigente.
En Misiones, la firma pasó de mantener en operación unas 60 líneas de producción de manera simultánea a un presente de apenas 15 en funcionamiento. Fuentes vinculadas al personal de la compañía señalan que la fabricación en Eldorado fue mutando rápidamente hacia una actividad de ensamblado de calzado para luego sufrir el impacto de las importaciones.