Fernández Valdovinos: “La economía pasa por una coyuntura desafiante"
En medio de todo el desafío de sobrellevar una recuperación tras dos años de pandemia, Paraguay ha vivido etapas con importantes cambios en su economía. En ese sentido, Carlos Fernández Valdovinos, economista y extitular del Banco Central del Paraguay (BCP), señaló a El Nacional que nuestro país tiene buenas perspectivas para la recuperación de la economía tras quedar fuertemente golpeado por los embates de la pandemia del Covid-19.
-A su criterio, ¿cuál es el panorama de la coyuntura actual de la economía del país?
-La economía paraguaya está pasando por una coyuntura actual desafiante por cuatro aspectos. El primero es la cuestión de la post pandemia (por así decirlo, porque la pandemia sigue). Vino un choque económico muy fuerte que tuvo su costo no solo económico, sino social, entonces estamos a la salida de esta coyuntura muy mala desde un punto de vista económico, social y sanitario. Hay que empezar a normalizar las cosas y esa no es una cuestión fácil. Normalizar las políticas, el empleo, etc.
El segundo aspecto es que la mayor parte de las economías del mundo también están en esta misma situación, y las acciones que toman tienen un impacto nuevamente en la región y en Paraguay. Caso claro es lo que hace el Banco Central de Estados Unidos, la Reserva Federal, que tiene su tasa, eso tiene una serie de impactos en nuestro país, entre ellos, el aumento de costos de financiamiento y también valorización del dólar.
El tercer factor, para empeorar las cosas, deviene una suba en el precio de las materias primas que vuelve muy difícil hacer política económica por el incremento en las tasas inflacionarias, y eso se da también a través de todo el mundo. Y encima vuelve a tener un problema con el conflicto entre Rusia y Ucrania, porque son grandes productores, no solamente de gas, sino también de trigo.
Y el cuarto y último factor, que es algo doméstico, es la cuestión de la sequía, que destruyó nuestro principal producto. Entonces, como comencé diciendo, estos cuatro elementos muy importantes hacen que sean extremadamente desafiante la coyuntura actual para la economía paraguaya.
-¿Cuándo podría ir mejorando este escenario?
-Dentro de este ambiente que es muy desafiante, el Paraguay tiene las condiciones estructuralmente, es muy fuerte y creemos que con la aplicación correcta de las políticas económicas esto se va a ir normalizando en el 2023-2024, y las condiciones económicas van a ir mejorando sustancialmente, no solamente en término de crecimiento del producto y como rebaja de la inflación, sino también en lo más importante, que es la mejora de las condiciones de vida de los más de 7 millones de paraguayos.
-¿Qué camino se debería seguir para que la economía vaya creciendo cuanto antes?
-No existe una bala de plata que te va a solucionar todos los problemas. Hay cuestiones que son totalmente ajenas a lo que puede hacer el Gobierno o con el sector privado. Por ejemplo: el conflicto Rusia-Ucrania, el incremento de las tasas por el Banco Central de Estados Unidos. Pero hay otras que se van a poder mejorar. No hay bala de plata en el corto ni el largo plazo, entonces vamos a tener que volver a incidir en las cosas por los factores que nos dieron el éxito hasta hace muy poco tiempo en términos de creación de empleos y que puso a Paraguay en un sitial de privilegio a nivel regional.
-¿Cuál sería ese factor?
-Me refiero, muy específicamente, a lo que me preocupa mucho que es toda la parte macroeconómica. Creo que en Paraguay se hizo muy bien las cosas desde el 2003 aproximadamente, tuvo mucho éxito en términos de ser un ejemplo de estabilidad macroeconómica, pero se debilitó un poco esa pata fundamental para toda la economía debido a la pandemia, y es entendible, pero de acá para delante creo que la prioridad debería ser volver a poner de pie toda la estructura macroeconómica del país. Con eso, lo que se logra es permitir que el sector privado vuelva a tener confianza.
-¿Qué se gana con la confianza?
-La confianza en todo el mundo está muy golpeada en el sector privado porque hubo mucha incerteza con la pandemia. Y hasta ahora sigue habiendo incerteza porque todavía no se sabe si va a venir una nueva ola, una nueva variante, está el conflicto Rusia- Ucrania, que no sabemos qué puede pasar. Entonces, lo que hay que recuperar es la confianza del sector privado y es fundamental la parte macroeconómica para que ese sector vuelva a creer de que va a poder invertir y va a recuperar su inversión, de que va a poder consumir y de que va a tener empleo para seguir consumiendo en el futuro. Aunque pareciera ser inocuo, se tiene un sector privado que va a hacer el principal motor de crecimiento económico como siempre lo fue, en la medida de que el Gobierno le diga “acá están las condiciones, acá está la cancha de fútbol donde pueden jugar y está en buenas condiciones”.
-Pero como dijo, el ambiente está muy desafiante...
-Sí, tal cual. El ambiente está muy desafiante y como sostengo hay cuatro factores que uno no sabe para dónde van a ir. ¿Qué va a pasar con el petróleo? ¿Va a seguir subiendo, se va a quedar donde está? ¿Qué va a pasar con el conflicto Rusia-Ucrania? ¿Se va a potenciar, va a ser más grande? ¿Qué va a pasar con el Banco Central de Estados Unidos? ¿Va a subir hasta 3 % su tasa o como algunos dicen va a subir a 5 %? Hay muchas preguntas, pocas respuestas.
-¿Cuán importante es la comunicación de parte de las autoridades para con la gente con relación a estos temas?
-Eso es algo que quiero resaltar: comunicar. Que nos digan 'la inflación está alta este año, pero estamos tomando las medidas para que no ocurra tal cosa', o 'el déficit fiscal está muy alto, pero vamos a tomar las medidas para que baje', o ' tenemos esta deuda con los contratistas (que es algo que me preocupa bastante, que es de casi 300 millones), pero este es plan de pago que tenemos', así para que ese contratista, constructor que invirtió y tiene que recuperar, sepa cómo va a recuperar (su dinero). Lo que quiero decir es que no solamente es hacer las cosas en término de política, sino también comunicar. En una coyuntura de incerteza e incertidumbre, la comunicación va a ser fundamental también.
-¿Cuándo podríamos tener un crecimiento en nuestra economía?
-Si Dios los permite, el año 2023 va a tener un crecimiento muy fuerte en la economía paraguaya, no por mérito de alguien, sino por mérito de Dios. Y lo digo así porque nos va a mandar una lluvia un poco más normal, por decirlo de alguna manera. Eso va a ser que la producción de soja resurja. Ahora, hay que ser inteligentes para subirse sobre esa recuperación y empezar a sembrar el crecimiento futuro. Tenemos que aprovechar que nos va a venir una buena cosecha, en el sentido de que se va a normalizar, y sobre eso subir y empezar a sentar las bases para el futuro. No solamente tenemos que pensar en el 2023, no nos olvidemos de pensar un poquito más allá: año 2028, 2029, 2030...
-¿Qué se necesita para eso?
-Y para eso necesitamos hacer una buena cantidad de reformas, que nos olvidamos durante este tiempo, porque la prioridad fue el corto plazo por la pandemia, post pandemia, pero siempre necesitamos tener las reformas económicas que van a potenciar el crecimiento de Paraguay en el mediano plazo, eso no nos tenemos que olvidar.
-¿Podría haber efectos colaterales negativos?
-No creo. Lo más negativo que a veces suele suceder, y que está sucediendo ahora, es la recuperación económica en el mundo de manera muy rápida y que pone mucha presión en la parte de la materia prima. Y eso ahora ya se está viendo, que es el fenómeno inflacionario. Y bueno, ya estamos ahora sintiendo los efectos de una recuperación de afuera sobre la materia prima que impacta en la inflación interna. Pero para delante no creo que haya nada malo, al contrario, creo que va a ser positiva la recuperación en términos de creación de empleos.
“La inflación es el peor de los impuestos”
-La inflación es un dolor de cabeza para todos...
-Hay muchos dichos con respecto a la inflación, por ejemplo, "los precios suben en ascensor y el salario en escalera", o lo que decimos los economistas, que la inflación es el peor de los impuestos, porque la gente que tiene medios se refugia en cuenta de ahorros remuneradas, tienen acceso al sistema financiero, tienen acceso a la posibilidad de ahorrar en dólares que les protege, pero ese pequeño asalariado o el pequeño cuentapropista no tiene ninguna de estas posibilidades porque no está bancarizado y porque no conoce cómo protegerse de la inflación, entonces es el impuesto más regresivo que hay, y preocupa por tanto. Preocupa que la inflación esté casi en 12, cuando que la meta del banco es 4, o sea, está 3 veces más. Es un fenómeno generalizado, pero el Banco Central creo que comenzó a tomar medidas, pero tiene mucho margen para seguir ajustando las condiciones monetarias para volver a bajar esto que le afecta a la clase menos pudiente del Paraguay. Corrigiéndome un poco, no hay que hablar luego del 12 %, sino hablar del 20 %, ya que subieron los alimentos que consume la mayor parte de la gente de menores ingresos. Si la economía en sí es desafiante, esto es mucho más desafiante de cómo bajar y cuándo bajar. Necesitamos tener un Banco Central con mucha presencia, con mucha comunicación para que nos digan cómo van a hacer para bajar y cuándo va a bajar, y qué medidas están tomando. Falta presencia y comunicación.
-¿Cuándo podría darse una disminución?
-Yo espero que empiece a disminuir en el segundo semestre del año, pero lo que me queda la duda es la velocidad de reducción. Eso va a depender de lo que haga el Banco Central. Es por eso que hablo que tiene que haber mucha presencia, necesitamos que actúe, porque la inflación siempre debe estar bajo el control del Banco Central y son ellos los que se tienen que encargar. Esperemos que esto empiece a atenuar el ritmo a partir del segundo semestre, y la velocidad del ajuste a la baja de la inflación va a depender mucho de lo que haga el BCP. Ojalá tome las riendas del caballo y conduzca rápidamente a una inflación mucho menor.
-El trabajo del BCP es fundamental...
-Les dije hace unos días a unos inversionistas, '¿ustedes saben qué se celebra en el 2023?' Porque estábamos hablando del por qué invertirían en Paraguay y no en otro país. No sabían la respuesta y les dije que el año que viene se cumplen 80 años de la creación del guaraní (moneda). Entonces, con sus subas y bajas, aciertos y desaciertos, el Banco Central va más allá de las personas. Y va a seguir más allá de las personas que están ahora, pero tiene un compromiso ya de 80 años con la estabilidad de precios. Así que veo más esta aceleración de la inflación como un accidente del cual nos vamos a recuperar rápidamente y vamos a tener, no sé si otros 80 años, pero sí bastantes años de estabilidad de la moneda local. Así que confío plenamente en que la gente que hace al Banco Central va a poner todo de sí para volver a controlar nuevamente la inflación que es lo que nos está dando dolores de cabeza actualmente.
Evaluación de Gafilat
En cuanto a cómo se encuentra la evaluación del Grupo de Acción Financiera de Latinoamérica (Gafilat) a Paraguay, que tiene como objetivo prevenir y combatir el lavado de activos, Fernández Valdovinos explicó que “eso tiene una evaluación final, hacia julio de este año. De las informaciones que tengo es que Paraguay está saliendo bien, hay una evaluación positiva de eso, se hizo mucho, porque lo que se evalúa es al país, no se evalúa a tal gobierno, sino al país, y la gente que está llevando adelante esto, del sector público y privado, ha presentado los diferentes argumentos y se están reconociendo realmente los avances que ha tenido este tema en términos de prevención de lavados de activos y financiamiento al terrorismo”, dijo. “Yo soy de una visión optimista, que todo ese esfuerzo que se hizo va a ser reflejado finalmente en la evaluación que tenga el país en Gafilat, allá hacia finales de julio”, sostuvo.Un poco más: destaca enseñando en el exterior
Doctor en Economía por la Universidad de Chicago, economista senior del Fondo Monetario Internacional (FMI) para el Hemisferio Occidental entre 2006 y 2011 y presidente del Banco Central de Paraguay (BCP) entre 2013 y 2018. Aparte de sus labores en nuestro país, Carlos Fernández Valdovinos actualmente enseña en la Universidad de Chicago, en donde realizó su doctorado. “Ahora vuelvo para terminar con los exámenes”, señaló.
Agregó que está evaluando aceptar también invitaciones de otras universidades en el exterior. “Vamos a ver un poco cómo hacemos porque tengo también compromisos internos, cuesta un poco, pero ahí estamos. Siempre es una experiencia muy buena poder aportar un poco a los alumnos lo que uno vive como hacedor de política. Tuvo buena repercusión el curso, y ahora ya son otras universidades que están interesadas en que desarrolle un curso similar”, expresó. “Realmente los alumnos preguntan mucho de la experiencia como hacedor de política, es muy gratificante”, finalizó.