Pese a desplome del dólar

Enigma en las góndolas: ¿Por qué no bajan los precios de importados?

La chispa se encendió desde la Cámara Paraguaya de Supermercados (CAPASU). El gremio sostiene que las grandes cadenas son "tomadores de precios" y que la resistencia a la baja proviene de los proveedores.
Efecto del dólar bajo no siente en las góndolas. Referencia.

Mientras el mercado cambiario vive un respiro histórico con un dólar que ya roza los ₲ 6.000, la economía de bolsillo de los paraguayos parece detenida en el tiempo. Para el ciudadano común, la pregunta sigue siendo la misma: ¿Cuándo se sentirá el "dólar barato" en el carrito del supermercado?

 La caída de la moneda estadounidense, que hace apenas meses superaba la barrera de los ₲ 7.000, ha desatado una guerra de acusaciones entre supermercados e importadores, dejando al consumidor final en medio de una incertidumbre inflacionaria.

Desde la Cámara Paraguaya de Supermercados (CAPASU) se sostiene que las grandes cadenas son "tomadores de precios" y que la resistencia a la baja proviene de los proveedores. 

Según referentes del sector las listas de precios enviadas por los importadores no reflejan la nueva realidad del tipo de cambio, lo que impide que las rebajas lleguen a las etiquetas de los estantes.

Por su parte, el Centro de Importadores del Paraguay (CIP) se defiende argumentando el factor del "stock viejo". Alegan que muchos de los productos que hoy se consumen fueron adquiridos y nacionalizados cuando el dólar estaba en su pico máximo a finales de 2025. 

Hasta que ese inventario no se agote, aseguran, es financieramente inviable aplicar el descuento que el mercado exige, alegan.

En síntesis, uno o ambos sectores se están quedando con un mayor margen de ganancias a costillas del consumidor final ya que no recortaron los precios de los productos importados importados. 

Bajo investigación

Ante la sospecha de posibles acuerdos tácitos para mantener los márgenes de ganancia artificialmente altos, la Comisión Nacional de la Competencia (CONACOM) ya ha tomado cartas en el asunto. 

La institución investiga si existe una falta de competencia real o si las trabas denunciadas por los supermercados constituyen una práctica anticompetitiva que perjudica directamente el bienestar del consumidor.

En esta línea, el viceministro de comercio, Alberto Sborovsky señaló reconoció que el efecto esperado sobre los precios de bienes importados no se está dando en la misma proporción.

"No estamos viendo en la medida que nos gustaría esa baja de precio en la canasta básica, específicamente en productos importados", admitió.

El viceministerio indicó que la depreciación acumulada del dólar ronda el 18% a marzo, sin que ello haya generado una baja equivalente en góndolas. Ante esta situación, el Gobierno convocó a importadores y conformó una mesa de trabajo para exigir ajustes.

"Nos llama mucho la atención que esto sea así... ya debió ser implementado y se está demorando un poquito", agregó Sborovsky, confirmando además que se realizará un seguimiento de precios con apoyo de una consultora.

Por su parte, Miguel Mora del Banco Central del Paraguay (BCP), señaló que en Paraguay el traslado de la baja del dólar a los precios es lento y marginal (estimado en apenas un 0,13%). Esto contrasta con las subidas, que suelen trasladarse mucho más rápido.

El BCP reconoce que existen factores como el "stock caro" (productos comprados cuando el dólar superaba los ₲ 8.000 en 2025) y costos operativos fijos en guaraníes que impiden un ajuste inmediato en las góndolas.

Proyecciones

Por ahora, el alivio en los precios de la canasta básica es selectivo y lento. Mientras los productos frescos locales mantienen su propia dinámica, los artículos importados -desde higiene personal hasta alimentos procesados- siguen siendo el epicentro de una disputa que parece lejos de resolverse en el corto plazo.

A pesar del optimismo por el guaraní fortalecido, los analistas económicos piden cautela. Según proyecciones recientes, aunque el dólar ha caído un 18% en lo que va del año, se espera que para el cierre de 2026 la divisa pueda repuntar hacia los ₲ 6.700. 

Esta volatilidad hace que los grandes importadores prefieran mantener un "colchón" de precios ante una eventual subida brusca.

Por ahora, el alivio en los precios de la canasta básica es selectivo y lento. Mientras los productos frescos locales mantienen su propia dinámica, los artículos importados -desde higiene personal hasta alimentos procesados-siguen siendo el epicentro de una disputa que parece lejos de resolverse en el corto plazo.