Negocios del retail

El consumidor actual quiere comprar rápido, cerca y las 24 horas

El Nacional conversó con uno de los ejecutivos más influyentes del sector supermercadista de los últimos años, Joaquín González, quien realizó una evaluación positiva del consumo en el año que concluye. Además, brindó detalles sobre los cambios en el modelo de negocio y las principales tendencias que se proyectan de cara a 2026.
Compras. Referencial.

El supermercadismo paraguayo está cerrando un año claramente positivo. Se registró un crecimiento estimado superior al 8%, acompañado de una recuperación gradual del consumo, especialmente en productos esenciales y de conveniencia.

"El consumidor está más atento al ticket, compara más, rota entre marcas y busca eficiencia en cada compra. No obstante, sigue priorizando la calidad, la inmediatez y el acceso cercano", explicó.

La inflación en alimentos obligó a gestionar con mayor precisión toda la operación: compras, logística, surtido, inventarios y productividad por metro cuadrado. "Hacia 2026 prevemos un escenario más competitivo, donde quienes logren mayor eficiencia, más cercanía y mejor servicio serán los que capturen la mayor parte del crecimiento", sostuvo.

Las movidas

Las recientes fusiones y adquisiciones transformaron de manera profunda la industria. El sector dejó de estar conformado por actores dispersos y pasó a un modelo más concentrado, profesionalizado y con mayores niveles de inversión y exigencia.

Se incorporaron mejores prácticas internacionales, aumentó la inversión en sistemas, infraestructura y logística, y se fortalecieron los procesos de compliance y estandarización. Todo esto derivó en un ecosistema más robusto y formal, con una competencia que empuja a elevar el nivel en precios, surtido, servicio y calidad sanitaria.

Márgenes en un contexto de inflación en alimentos

En este escenario, sostener la rentabilidad exigió trabajar con precisión quirúrgica.
"Revisamos el surtido para maximizar productividad, redujimos mermas mediante mejores controles y reforzamos la gestión de demanda e inventarios para evitar quiebres que encarecen la operación", detalló.

Asimismo, se profundizó la colaboración con proveedores en promociones, eficiencia logística y planificación de lanzamientos, compartiendo esfuerzos para preservar volumen y accesibilidad.

Un eje central fue la adopción de analítica avanzada e inteligencia artificial en pricing, compras y reposición, lo que permitió tomar decisiones más rápidas y basadas en datos. "El objetivo fue siempre el mismo: proteger los márgenes sin deteriorar la propuesta de valor para el cliente", subrayó.

Tendencias

"El consumidor actual quiere comprar rápido, cerca y en cualquier momento. Su vida es dinámica y exige que el comercio se adapte. La conveniencia 24/7 dejó de ser una ventaja para convertirse en un estándar del negocio moderno", afirmó.

Actualmente, Biggie opera 284 locales, todos abiertos las 24 horas. La cadena está presente en los principales puntos urbanos, acompañando la movilidad de la ciudad y los distintos momentos de consumo. Además, amplió su surtido de productos listos para llevar, panadería fresca, bebidas frías, café, snacks y servicios que facilitan la vida diaria.

"No vendemos solo productos: resolvemos necesidades inmediatas de manera rápida, confiable y cercana", resumió.

La asociación con el Grupo Zuccolillo marcó un antes y un después para Biggie. "Aportó capital para acelerar nuestra expansión, gobierno corporativo para institucionalizar procesos y una visión de largo plazo alineada con un crecimiento sostenible", explicó González.

La alianza también permitió acceder a mejores ubicaciones y fortalecer la capacidad de comunicar y construir marca. Asimismo, impulsó mejoras en logística, tecnología, estándares sanitarios y gestión de calidad, elevando los niveles de eficiencia y cumplimiento.

"La combinación de escala, disciplina y espíritu emprendedor reafirma a Biggie como protagonista del retail moderno en Paraguay", destacó.

Perspectivas

De cara al futuro, el sector mira con prudencia y optimismo. El consumo se mantiene resistente y el formato de conveniencia continúa ganando participación entre los clientes.

"Siempre que el país conserve estabilidad macroeconómica y exista un entorno que acompañe a las empresas formales —con reglas claras, previsibilidad y reconocimiento al rol que cumplimos en la generación de empleo y desarrollo— vemos un 2026 de crecimiento saludable", indicó.

Biggie continuará invirtiendo en digitalización, nuevas tecnologías operativas, expansión territorial y una experiencia de cliente cada vez más ágil, humana y cercana.

"Nuestro compromiso es claro: estar donde el cliente nos necesita y cuando nos necesita. La formalidad es una decisión: invertir, declarar, capacitar y aportar. Ese esfuerzo debe ser protegido, no castigado", concluyó.