El mayor banco de la Unión Europea, Deutsche Bank, ha adoptado una postura bajista sobre el dólar estadounidense a mediados de abril de 2026, recomendando vender el índice DXY ante la disminución de los riesgos geopolíticos y un cambio de tendencia en los mercados.
En el mercado local, el dólar registró un leve repunte de 20 puntos, para cerrar en G. 6.370. No obstante, acumula una caída de más de 200 puntos en lo que va del mes. Hace exactamente un año, la divisa llegó a cotizar por encima de G. 8.000, lo que ubica el nivel actual como uno de los más bajos de los últimos cinco años.
En este contexto, los deudores en dólares encuentran cierto alivio, mientras que se encienden señales de alerta para el sector exportador.
Factores
Entre los factores externos se destaca una menor preferencia de los inversores internacionales por el dólar como activo de refugio, lo que ha derivado en una reasignación de capitales hacia el oro y otras monedas.
A nivel local, inciden la menor liquidez en guaraníes y las ventas estratégicas de divisas por parte del Banco Central del Paraguay.
También influyen los cambios en la política comercial de Estados Unidos y la evolución de los conflictos internacionales, que continúan alterando el mercado cambiario global.
Las expectativas de recortes en las tasas de interés han reducido el atractivo de los activos estadounidenses, impulsando a los inversores a buscar mayores rendimientos en otros mercados.
Algunos analistas incluso sugieren una intención de debilitar el dólar para favorecer las exportaciones estadounidenses y reducir sus déficits fiscal y comercial.
Por otro lado, el aumento en los precios de materias primas —como el cobre, impulsado por la inteligencia artificial y la electromovilidad— tiende a fortalecer monedas locales frente al dólar.
Estrategia y tendencia global
George Saravelos, jefe global de estrategia de divisas de Deutsche Bank Research, recomienda vender el dólar frente a una canasta de monedas, revirtiendo la narrativa alcista previa en un contexto de menor tensión geopolítica, especialmente en Oriente Medio.
En paralelo, el proceso de desdolarización sigue ganando terreno. Según datos del propio banco, los bancos centrales han reducido la participación del dólar en sus reservas internacionales, pasando del 58% en 2015 a aproximadamente el 43% en la actualidad, con una mayor preferencia por el oro.
De cara a 2026, la entidad anticipa un comportamiento volátil para el dólar, condicionado más por factores externos que por los fundamentos económicos de Estados Unidos.