Deuda pública creció USD 1.333 millones en cuatro meses y ya supera los USD 21.700 millones
La deuda pública de Paraguay sigue expandiéndose y alcanzó un nuevo récord al cierre de abril de 2026. Según datos oficiales del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), el saldo total llegó a USD 21.781 millones, lo que representa un incremento de USD 1.333 millones en apenas cuatro meses.
El aumento equivale a un crecimiento del 6,5% respecto a diciembre de 2025, cuando la deuda se ubicaba en USD 20.447 millones. En la comparación interanual, el salto es aún mayor: el país debe hoy unos USD 2.700 millones más que en abril del año pasado.
La mayor parte de los compromisos financieros sigue concentrada en la deuda externa, que representa más del 84% del total. Al cuarto mes del año, las obligaciones con acreedores internacionales ascendían a USD 18.325 millones, mientras que la deuda interna alcanzó USD 3.455 millones.
Uno de los factores que explican el incremento es la emisión de bonos soberanos realizada por el Gobierno en febrero pasado en los mercados internacionales. A esto se suman variaciones cambiarias y nuevas operaciones de financiamiento destinadas a cubrir necesidades presupuestarias y proyectos de inversión.
El informe también muestra que la Administración Central concentra cerca del 88% de toda la deuda pública nacional, con compromisos que superan los USD 19.100 millones.
Pese al crecimiento sostenido del endeudamiento, el Ministerio de Economía sostiene que los niveles actuales siguen siendo manejables y que la relación deuda/PIB se ubica en torno al 36,2%, por debajo de los niveles registrados al cierre de 2025. El Gobierno argumenta que Paraguay continúa entre los países con menor carga de deuda de la región en relación con el tamaño de su economía.
Sin embargo, economistas advierten que el incremento constante de los compromisos financieros obliga a destinar cada vez más recursos al pago de intereses y amortizaciones, reduciendo el margen fiscal para inversiones futuras en infraestructura, salud, educación y programas sociales. El debate sobre la sostenibilidad del endeudamiento vuelve así al centro de la agenda económica en momentos en que el país busca mantener el crecimiento sin comprometer sus finanzas públicas.