Inversión bajo la lupa

Cuestionan la falta de avances de millonario proyecto de hidrógeno verde en Villeta

Referentes del sector energético y económico expresaron preocupación por la falta de ejecución concreta de una de las mayores inversiones industriales anunciadas para Paraguay. El proyecto de hidrógeno verde y fertilizantes impulsado en Villeta enfrenta incertidumbre tras cambios en las condiciones tarifarias y cuestionamientos sobre su viabilidad.
Así sería la planta de fertilizantes de bajas emisiones basada en hidrógeno verde de Atome, que se alzará en Villeta. Foto: Obras Paraguay.

El proyecto de hidrógeno verde y producción de fertilizantes bajos en carbono previsto para la ciudad de Villeta volvió al centro del debate luego de que diversos sectores cuestionaran la escasa ejecución visible de una iniciativa presentada como una de las inversiones privadas más importantes de la historia reciente del Paraguay.

La preocupación surge en momentos en que persisten interrogantes sobre el futuro del emprendimiento liderado por la firma ATOME, que proyecta una inversión cercana a los USD 665 millones para instalar una planta industrial basada en el aprovechamiento de energía renovable paraguaya. El proyecto apunta a producir fertilizantes utilizando hidrógeno verde generado a partir de electricidad de origen hidroeléctrico. 

Las críticas se producen luego de que el Gobierno dejara sin efecto decretos que establecían condiciones tarifarias especiales para industrias electrointensivas, entre ellas las vinculadas al hidrógeno verde. La medida generó incertidumbre sobre la concreción de acuerdos energéticos considerados clave para el financiamiento del emprendimiento.

Nuevo marco regulatorio

La propia empresa reconoció recientemente que la derogación de esos decretos afectó una condición necesaria para avanzar con el desembolso de fondos comprometidos por organismos financieros internacionales. Según informó la compañía, la modificación del marco regulatorio impide por ahora ejecutar acuerdos energéticos que formaban parte de la estructura financiera del proyecto.

El caso adquiere especial relevancia debido a la magnitud de la inversión anunciada. La iniciativa había logrado respaldo de entidades internacionales como la Corporación Financiera Internacional (IFC), el Banco Europeo de Inversiones (EIB) e IDB Invest, que comprometieron financiamiento para convertir a Paraguay en un polo regional de producción de fertilizantes sostenibles.

De concretarse, la planta utilizaría más de 100 megavatios de capacidad de electrólisis para producir hidrógeno verde y fabricar unas 260.000 toneladas anuales de fertilizantes de bajo carbono destinados principalmente al mercado regional. Además, los promotores estiman la generación de miles de empleos directos e indirectos durante las etapas de construcción y operación.

El debate también expone una discusión más profunda sobre el modelo de industrialización que busca Paraguay. Mientras el Gobierno sostiene que atraer inversiones de gran escala requiere incentivos competitivos para aprovechar el excedente energético del país, sectores críticos advierten que cualquier beneficio tarifario debe justificarse con estudios técnicos transparentes que demuestren un retorno real para el Estado.

Más allá de la controversia, el proyecto de Villeta se ha convertido en una prueba de fuego para la estrategia paraguaya de agregar valor a su energía hidroeléctrica. El resultado de esta iniciativa podría marcar el rumbo de futuras inversiones vinculadas al hidrógeno verde, la industria de fertilizantes y otros sectores de alto consumo energético que observan al país como un potencial destino de desarrollo industrial.