Complejo sojero en zozobra
Los productores de soja en Paraguay observan con preocupación las recientes políticas de retenciones a la exportación aplicadas por Argentina, principal comprador de la oleaginosa paraguaya. La medida podría afectar tanto el comercio como el acceso al mercado, a pesar de que Paraguay cuenta con su propio régimen de IVA agropecuario.
Retenciones argentinas y su efecto regional
La eliminación o reducción de retenciones en Argentina podría generar dos escenarios contrapuestos para Paraguay. Por un lado, un menor incentivo para que los productores argentinos exporten soja abriría espacio a una mayor demanda de la producción paraguaya. Pero, al mismo tiempo, si Argentina reduce sus impuestos y recupera competitividad, podría volver a disputarle mercados a Paraguay, disminuyendo el interés por su grano.
A nivel económico, la situación se agrava con la baja de los precios internacionales de la soja, que afecta negativamente el ingreso de divisas tanto del grano como de sus derivados.
Dimensión ambiental y cooperación
En paralelo, Argentina y Paraguay firmaron un acuerdo para promover la comercialización de soja libre de deforestación, una exigencia creciente en los mercados internacionales que impacta en la trazabilidad de la producción.
Si bien Argentina es un gran comprador de soja paraguaya, también existen intereses comunes y espacios de cooperación entre ambas industrias para posicionarse de manera conjunta en el mercado internacional.
En definitiva, la política de retenciones argentina sigue siendo un factor clave en la dinámica sojera regional, condicionando la producción y la comercialización del grano.
Menos dólares para Paraguay
A este panorama externo se suma la caída de las exportaciones paraguayas de soja en 2025. La Unión de Gremios de la Producción (UGP) confirmó que la reducción se debe principalmente a la sequía que golpeó la campaña 2024/2025 y al descenso sostenido de los precios internacionales.
El presidente de la UGP, Héctor Cristaldo, advirtió que la baja de precios fue una tendencia global profundizada por factores externos, aunque expresó expectativas de recuperación a mediano plazo.
La contracción del complejo sojero se convirtió en uno de los principales factores que afectaron negativamente el desempeño de las exportaciones totales del país en la primera mitad de 2025, generando un impacto directo en la disponibilidad de divisas y en la economía paraguaya en su conjunto.