Carne aviar paraguaya conquista Medio Oriente y acelera expansión internacional
La carne aviar paraguaya acaba de dar uno de sus pasos más importantes en materia de apertura comercial. El Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) confirmó la habilitación del mercado de Emiratos Árabes Unidos para productos avícolas nacionales, un avance que el sector interpreta como una puerta estratégica hacia Medio Oriente y una señal del creciente reconocimiento internacional de la producción paraguaya.
La noticia llega apenas semanas después de otro hito relevante: la apertura del mercado de Taiwán a la carne aviar paraguaya, consolidando una ofensiva comercial orientada a Asia y Medio Oriente. Para el rubro, ambos destinos representan mucho más que nuevos compradores: implican la posibilidad de reducir dependencia regional, ganar valor agregado y posicionar a Paraguay como proveedor confiable de proteína animal en mercados altamente exigentes.
Desde Senacsa señalaron que la habilitación de Emiratos Árabes es resultado de un trabajo técnico y diplomático sostenido para fortalecer la presencia internacional de los productos paraguayos de origen animal. El dato no es menor: Emiratos se ubica entre los principales importadores de carne aviar de Medio Oriente, con compras que rondaron los US$ 1.300 millones en 2025.
El avance también refleja una transformación silenciosa dentro del sector avícola paraguayo. Durante años, la carne bovina concentró gran parte de la estrategia exportadora del país, mientras el pollo quedaba relegado al mercado interno. Sin embargo, el crecimiento de la capacidad industrial, la mejora sanitaria y la apertura de nuevos destinos comenzaron a cambiar ese escenario. Hoy, la avicultura paraguaya busca convertirse en el "tercer pilar" exportador cárnico, junto a la carne vacuna y porcina.
Las cifras muestran un proceso de expansión gradual, aunque todavía con enormes desafíos. Al cierre del primer cuatrimestre de 2026, Paraguay exportó 4.148 toneladas de carne, menudencias y despojos avícolas por unos US$ 4 millones, con un crecimiento del 21% en volumen respecto al mismo periodo del año anterior. Irak lidera actualmente las compras, seguido de Filipinas, Angola, Singapur y Curazao.
Desde la Asociación de Avicultores del Paraguay (Avipar), la expectativa es que la apertura de nuevos mercados permita superar las 15.000 toneladas exportadas en los próximos años. La vicepresidenta del gremio, Blanca Ceuppens, ya había señalado meses atrás que el sector apunta agresivamente a Asia y Medio Oriente, especialmente a destinos como Singapur, Malasia y Filipinas, donde existe fuerte demanda de proteína avícola y estándares sanitarios elevados.
Pero detrás del optimismo también aparecen desafíos estructurales. El sector deberá competir contra gigantes globales como Brasil y Estados Unidos, principales proveedores mundiales de pollo, además de sostener estrictos controles sanitarios en un contexto internacional marcado por alertas recurrentes de influenza aviar. A eso se suman barreras arancelarias, costos logísticos y la necesidad de ampliar la capacidad industrial para responder a mercados de mayor escala.
Aun así, la apertura de Emiratos Árabes representa una señal potente para el agronegocio paraguayo. El país ya no solo busca exportar commodities tradicionales, sino diversificar su matriz cárnica y ganar espacio en mercados premium. En un escenario global donde la seguridad alimentaria y la trazabilidad pesan cada vez más, la carne aviar paraguaya empieza a construir una oportunidad que hasta hace pocos años parecía lejana.