REAJUSTE SALARIAL

Analista económico cuestiona el aumento del salario mínimo y lo considera una medida "populista"

El economista Amílcar Ferreira sostuvo que el reajuste del 5% dispuesto por el Poder Ejecutivo se aparta del criterio técnico establecido por ley y responde a una decisión de carácter político. Advirtió además que la medida podría generar distorsiones en el mercado laboral y afectar especialmente a las pequeñas empresas.
Polémico reajuste del salario mínimo. Foto: Referencia/archivo.

La decisión del Gobierno de aumentar en un 5% el salario mínimo legal vigente sigue generando reacciones en distintos sectores. Esta vez fue el analista económico Amílcar Ferreira quien cuestionó abiertamente la medida y calificó como "populista" el criterio utilizado por el Ejecutivo para definir el reajuste.

En declaraciones a Radio 1000, Ferreira señaló que la legislación paraguaya establece que la actualización anual del salario mínimo debe realizarse en función de la inflación acumulada, por lo que consideró que el incremento anunciado por el presidente Santiago Peña se aparta de ese parámetro técnico.

"El ajuste por inflación es el mecanismo previsto para preservar el poder adquisitivo. Cuando se incorpora un porcentaje adicional sin una metodología clara, se entra en un terreno más político que económico", sostuvo.

El economista afirmó que la medida busca generar un impacto favorable en la opinión pública, pero advirtió que podría tener consecuencias sobre el empleo formal y la estructura de costos de numerosas empresas, particularmente las de menor tamaño.

Según explicó, un aumento salarial por encima de la inflación obliga a los empleadores a absorber mayores costos laborales, situación que no siempre puede ser trasladada a mayores niveles de productividad. En ese contexto, alertó sobre el riesgo de que algunas firmas reduzcan contrataciones o posterguen inversiones.

Ferreira también remarcó que el debate de fondo debería centrarse en cómo mejorar los ingresos reales de los trabajadores mediante políticas que impulsen la productividad, la formalización y el crecimiento económico, en lugar de recurrir a incrementos que, a su criterio, tienen un efecto limitado sobre el bienestar de largo plazo.

La polémica se produce luego de que el Poder Ejecutivo resolviera fijar en 5% el reajuste del salario mínimo, elevándolo por encima de la inflación acumulada del período. La decisión fue adoptada tras la falta de consenso en el seno del Consejo Nacional de Salarios Mínimos (Conasam), donde trabajadores y empleadores mantuvieron posiciones divergentes.

Mientras las centrales sindicales sostienen que el aumento sigue siendo insuficiente para compensar la pérdida de poder adquisitivo acumulada en los últimos años, voces como la de Ferreira insisten en que cualquier modificación del salario mínimo debe ajustarse a criterios técnicos y previsibles para evitar efectos indeseados sobre la economía.

Fuente: con datos de Radio 1000