Según sus declaraciones, este logro reafirma la confianza internacional en la calidad de nuestra carne y subraya el espíritu emprendedor del pueblo paraguayo.
La noticia adquiere mayor relieve si se considera el contexto económico y empresarial: Frigorífico Victoria —que antes operaba bajo el nombre Frigorífico Chajhá SA— pertenece actualmente al grupo denominado Grupo Cartes Montaña, cuyos titulares son los hijos del ex presidente de la República Horacio Cartes, miembros del conglomerado empresarial que todo indica fue ligado a aquel.
Según informes públicos, Horacio Cartes tenía una participación del 87 % en Frigorífico Chajhá antes de ser sancionado por el gobierno de Estados Unidos por ser considerado como "significativamente corrupto". Posteriormente, el negocio fue traspasado a sus hijos, Sofía, María Sol y Juan Pablo Cartes Montaña, lo que dio origen al nuevo nombre e identidad de la empresa.
La culminación de este proceso coincide justamente con la habilitación del frigorífico para exportar a mercados exigentes como la Unión Europea, Brasil, Uruguay e Israel, lo cual refuerza su perfil internacional. Desde la óptica del vicepresidente Alliana, el hecho de que una empresa paraguaya acceda al mercado de EE.UU. no solo supone una diversificación de destinos para la carne nacional, sino también un reconocimiento del esfuerzo productivo y de calidad del sector ganadero en Paraguay.
El desafío para Frigorífico Victoria ahora será mantener los estándares requeridos por el mercado estadounidense, asegurar transparencia, trazabilidad, y sustentabilidad —factores cada vez más relevantes para los compradores internacionales—. Al mismo tiempo, la vinculación con el grupo Cartes podría generar escrutinio público, dada la historia de sanciones y cuestionamientos sobre el expresidente y su red empresarial.
En definitiva, este paso hacia los mercados globales representa tanto una oportunidad para el país como un reto en términos de gobernanza, reputación corporativa y cumplimiento regulatorio. Como lo expresó Alliana, se trata también de "un mensaje al mundo: la carne paraguaya tiene calidad y está lista para competir".