UE- MERCOSUR

Acuerdo genera incertidumbre entre sojeros

A pesar de las advertencias, Cristaldo destacó que Paraguay logró sostener una posición firme dentro del acuerdo, logrando avances relevantes que fortalecen su margen de acción.
Exportaciones de soja. EN

Desde la Unión de Gremios de la Producción (UGP), el ingeniero Héctor Cristaldo expresó una postura clara en representación del sector productivo: el acuerdo es bienvenido, pero genera preocupación la figura de la salvaguardia aplicada de manera unilateral por la Unión Europea, lo que podría afectar directamente la exportación de alimentos del Mercosur.

Cristaldo señaló que, en términos generales, no hay objeciones al acuerdo comercial, aunque remarcó su inquietud respecto a la inclusión del mecanismo de salvaguardia, que puede activarse incluso un año después de iniciado el proceso de implementación.

"La salvaguardia no podemos negociar, solamente estamos señalando como una actitud llamativa, por decirlo de alguna manera; un poco amigable por parte de la UE de todo lo que se acordó poner en jaque con la Salvaguardia. Es decir, lo que yo firme con la mano que se llama acuerdo comercial, puedo borrar con el codo que se llama salvaguardia."

Para el titular de la UGP, esta herramienta representa una señal preocupante, ya que coloca al Mercosur en una posición secundaria y le otorga a la Unión Europea la última palabra. "Eso es lo que preocupa y se puede prestar a problemas más adelante a la hora de venderles", advirtió.

Desde la óptica del sector productivo, esta incertidumbre impacta de forma desigual. Los pequeños productores suelen ser los más expuestos, pero incluso quienes ya están integrados a las cadenas de valor y al esquema de los agronegocios podrían enfrentar dificultades si las reglas no son claras ni previsibles al momento de negociar.

Logró al fin

A pesar de las advertencias, Cristaldo destacó que Paraguay logró sostener una posición firme dentro del acuerdo, logrando avances relevantes que fortalecen su margen de acción. Entre los principales logros, enumera tres puntos:

Preservación de la soberanía nacional: el reglamento europeo 11/15 no forma parte del cuerpo del acuerdo, impidiendo que la normativa comunitaria se imponga sobre las leyes paraguayas. De haber sido aprobado, esto habría significado que la legislación europea prevalezca sobre la nacional.

Obtención de cupos directos especiales para Paraguay en determinados rubros, como el sector porcino.

Inclusión de una cláusula especial que brinda al país cierto resguardo frente a la aplicación de las salvaguardias.

No obstante, el ingeniero insistió en que el problema de fondo no es únicamente técnico, sino político y simbólico. La salvaguardia, afirmó, que refleja "más una actitud que un mecanismo", una postura que no condice con la lógica de socios comerciales y que termina empañando la imagen del acuerdo.