8 de cada 10 reclamos de consumidores logran solución en Paraguay
Cada 15 de marzo se conmemora el Día Mundial de los Derechos del Consumidor, una fecha que busca reforzar la conciencia sobre la importancia de proteger a quienes participan del mercado y promover relaciones comerciales más equilibradas entre empresas y ciudadanos. En Paraguay, la jornada encuentra a una ciudadanía cada vez más informada y dispuesta a ejercer sus derechos.
Según datos de la Secretaría de Defensa del Consumidor y el Usuario (Sedeco), el crecimiento de las consultas y reclamos refleja justamente ese cambio de comportamiento: cada vez más personas recurren a las instituciones para denunciar irregularidades o exigir soluciones ante problemas con productos o servicios.
Las estadísticas muestran además que los mecanismos de conciliación han tenido resultados positivos. En Paraguay, ocho de cada diez reclamos presentados por consumidores logran un acuerdo satisfactorio, ya sea mediante la devolución del dinero, el cambio del producto o la reparación del servicio contratado.
El avance de las compras digitales, la mayor exposición a ofertas comerciales y el crecimiento del comercio electrónico también han impulsado una mayor necesidad de educación del consumidor. Especialistas señalan que, además de conocer sus derechos, los ciudadanos deben adoptar hábitos de consumo más responsables, como comparar precios, verificar la información del producto y evitar caer en publicidad engañosa.
El Día Mundial del Consumidor también pone en agenda los desafíos pendientes. Entre ellos se destacan la necesidad de fortalecer los mecanismos de fiscalización, mejorar la educación financiera y adaptar la normativa a nuevas dinámicas de consumo, especialmente en plataformas digitales.
En un mercado cada vez más complejo y competitivo, el fortalecimiento de la cultura del reclamo y del consumo informado aparece como una herramienta clave para equilibrar la relación entre empresas y ciudadanos. La tendencia, coinciden especialistas, es clara: consumidores más informados tienden a exigir mejores estándares de calidad, transparencia y responsabilidad en el mercado.