Filtran datos que exponen esquema de Vicentin en Paraguay
Documentos filtrados que dan cuenta de transacciones que suman unos US$ 2.000 millones revelan cómo algunos de los bancos han permitido que delincuentes, empresarios inescupulosos y políticos corruptos muevan dinero sucio por todo el mundo.
Se trata de los FinCEN Files, que incluyen más de 2.100 "reportes de actividades sospechosas" elaborados por bancos y otras instituciones financieras y enviados a la Red de Control de Delitos Financieros del Departamento del Tesoro de Estados Unidos (FinCEN, por sus siglas en inglés).
Estos archivos confidenciales fueron obtenidos por el portal estadounidense de noticias BuzzFeed News, que los compartió con el Consorcio Internacional de Periodismo de Investigación (ICIJ, por sus siglas en inglés), la organización que coordinó también la investigación de los Panamá Papers.
Conexión Argentina-Paraguay
En este contexto,años antes de que el actual presidente argentino, Alberto Fernández, intentara expropiar Vicentin, la empresa había estado bajo la lupa de las autoridades de Estados Unidos por movimientos bancarios realizados por su filial en Paraguay, publicó La Nación de Argentina en una entrega especial.
Como de costumbre, la encargada de vigilar el movimiento de capitales en Paraguay, la Seprelad no actúo a tiempo. Desde la Subsecretaria de Estado de Tributación, señalaron que en Paraguay no hubo evasión de impuestos y que el control de activos está en manos de la Seprelad instancia en la que supuestamente sí habría un reportes de operaciones sospechosas.
Desde Hacienda también señalaron que hasta el momento no recibieron pedido de informe alguno de la AFIP ragentina.
Hace unas semanas, el senador Jorge Querey solicitó al Ejecutivo que se presenten informes para conocer en detalles cómo operaba Vicentin en Paraguay. Dichos reportes no fueron remitidos aún.
Un reporte bancario de operación sospechosa detalló que Glencore -la gigante suiza investigada en varios casos de corrupción - envió, entre otras transacciones millonarias, varios giros a la agroexportadora argentina por al menos US$ 12,6 millones.Los oficiales de cumplimiento mencionaron a Vicentin Paraguay como receptora de fondos en el primer informe, aunque sin dar precisiones sobre montos ni fechas. Pero en el segundo reporte identificaron un giro específico entre ambas compañías. "El 12 de mayo de 2015 Glencore Grain BV envió una transacción por U$12.610.950 a un solo beneficiario, Vicentin Paraguay SA", advirtieron desde el banco.
Réplica
Consultados por el medio argentino, desde Vicentin afirmaron que las operaciones de su subsidiaria paraguaya con Glencore formaron parte de su operatoria comercial habitual.
"En 2014 tuvimos transacciones a partir del 12 de marzo cuando se vendieron 16.500 toneladas de soja por U$8 millones. Fue el primero de seis barcos que se exportaron ese año a Glencore y que sumaron 207.000 toneladas de soja, para que ellos la comercializaran en la Unión Europea sin pasar por la Argentina", señalaron desde la agroexportadora.
Con respecto a los U$12,6 millones que Vicentin Paraguay recibió en mayo de 2015 desde la multinacional afirmaron que fue la retribución por un contrato de 33.000 toneladas de soja paraguaya. "Fue embarcada el 3 de mayo de 2015 en el navío NV Ocean Rider, y el cobro fue en una cuenta del Banque Cantonale Vaudoise (BCV) que financiaba en ese momento nuestra operación en Paraguay", detallaron.
Lavado, evasión y fraude
Tras su frustrado intento de expropiación, el Gobierno argentino puso ahora a trabajar a la AFIP, la Unidad de Información Financiera (UIF) y el Banco Nación en el caso Vicentin. Los organismos -que ya radicaron varias denuncias judiciales- plantearon distintas hipótesis por presunto lavado, evasión y fraude y pusieron en la mira a esa filial paraguaya. La agroexportadora, que está en concurso preventivo, se defiende en la Justicia de esa embestida oficial y niega esas acusaciones ante la opinión pública.
Antes de la disputa en la Argentina, algunos movimientos de fondos de Vicentin Paraguay ya habían estado en la mira de la unidad antilavado de los Estados Unidos (FinCen) por reportes de operaciones sospechosas elaborados en 2015 por el Deutsche Bank.