Wimbledon: Nadal pidió disculpas públicas tras su cruce con Sonego
Tras dos partidos irregulares, Rafael Nadal calibró su rendimiento y protagonizó su mejor partido de esta edición de Wimbledon con una contundente victoria por 6-1, 6-2 y 6-4 sobre el italiano Lorenzo Sonego.
Un triunfo que no solo dejó una gran actuación del balear, sino también un curioso episodio por el cual el español fue consultado en la rueda de prensa posterior. En la misma, el último campeón de Roland Garros aseguró que se equivocó al llamar a la red a su rival en mitad del tercer set para marcarle algunas cuestiones que lo incomodaron.
El español se quejó en el tramo final del encuentro por el comportamiento de Sonego en la pista, cuando alargó un grito mientras él voleaba y por la insistencia para que se cerrara el techo.
Es que el tenista de 27 años comenzó a quejarse durante el último set de problemas de visión por falta de luz y consiguió, con 6-1, 6-2 y 4-2, que el supervisor autorizase cerrar el techo. El partido se suspendió durante 13 minutos, pero no fue un trastorno suficiente para despistar al campeón de 22 Grandes.
“Yo creo que me he equivocado”, consideró Nadal ante los medios de comunicación. “He hablado con él con total tranquilidad. Le he expuesto una situación que estaba ocurriendo. Si volviera atrás no lo haría otra vez. Se lo había dicho al árbitro anteriormente. El árbitro, que es de los mejores, estaba esperando al cambio a decirle algo”, agregó.
“Estamos entre colegas que nos vemos cada semana. Hay unos códigos dentro de una pista de tenis que se tienen que respetar. Yo creo que me he equivocado al llamarle a la red y decirle las cosas. Se lo tenía que haber dicho en el cambio de lado o esperar a que se lo dijera el árbitro. Durante el partido han ido ocurriendo cosas”, explicó Nadal.
“La realidad es que antes del partido había una dirección clara a la hora de saber cuándo se iba a cerrar el techo. El árbitro había dicho que iba a ser al final de un set. Luego se ha visto lo que ha pasado (se cerró el techo con 4-2). Cuando él golpea la bola alarga el grito con 4-3 en un momento clave, cuando no había pasado durante todo el partido. Cuando estoy voleando y se me alarga el grito, es molesto. No podemos saber si lo ha hecho a propósito o no”, añadió el balear.
“Durante todo el partido íbamos a parar en el final de un set. Y se nos ha parado con el 4-2. No entiendo eso bajo ningún concepto. Es surrealista. No sé cuándo se ha cerrado la pista 1, pero me da la sensación de que ha sido después del nuestro. Ha habido una presión por su parte durante todo el partido”, detalló antes de sentenciar: “No ha habido pique. He subido a su vestuario, le he pedido disculpas”.
Fuente: Infobae.