Roland Garros: Federer supera a Cilic y avanza a la tercera ronda
Roger Federer ha puesto su mirada en Wimbledon desde que reapareció en el circuito profesional tras su doble operación en la rodilla derecha durante un 2020 que le mantuvo fuera de competencia a partir de febrero de ese año hasta marzo de 2021.
Pero si decidió acudir al Roland Garros y pisar la tierra batida antes que el césped, es por la necesidad de adquirir el ritmo de competición, pero también desde el compromiso personal de hacer honor a su imagen de leyenda del deporte.
A sus 39 años se plantó en París con una sola victoria, en Doha ante Daniel Evans, y dos derrotas, contra Nikoloz Basilashvili en el torneo catarí y frente a Pablo Andújar, doloroso por ser en su país, Ginebra, en su regreso a la arcilla.
Pero en la capital francesa, donde reinó en 2009, Federer va por todo. Lo demostró derrotando al croata Marin Cilic (32 años y número 47 del mundo) por 6-2, 2-6, 7-6 (4) y 6-2 en dos horas y 35 minutos de partido.
Ahora está en la tercera ronda, donde se medirá frente al alemán Dominik Koepfer, verdugo del estadounidense Taylor Fritz por 6-3, 6-2, 3-6 y 6-4.
Un cuadro que le está ayudando, ya que Denis Istomin, su rival en el estreno, tampoco figura entre los especialistas de la materia en tierra batida.
Federer, en cambio, está tan metido que incluso discutió con vehemencia al juez de silla, que le cantó un 'warning' (aviso) tras considerar que se demoró a la hora de posicionarse para el resto, cuando el rival ya estaba listo para sacar.
El de Basilea no entendió esa penalización. Había ido de una esquina a otra de su lado de cancha para alcanzar la toalla, que ahora ya no facilitan los recogepelotas. El partido estaba en el segundo set con 1-3, 40-40. Aunque cuando preguntó a Cilic, éste dio a entender que quizás el árbitro había actuado bien, que estaba listo para servir.
“Ok, lo he entendido”, le dijo más tarde al árbitro. Concluido el choque, dio la razón a su rival y al juez de silla, pidiendo disculpas por la acción.
Federer se halla en un momento complicado de su carrera, los nervios también juegan. Los templó en el partido con su servicio, una cualidad ante un oponente que, como él, rehúye los largos peloteos y basa su tenis en el servicio para tomar la iniciativa con la derecha. Menos rodado, pero con más recursos y decisión en puntos clave, el suizo volvió a firmar un meritorio encuentro.
Fuente: mundodeportivo.com.