Olimpia vs. el Real Madrid de los Galácticos: 23 años del último desafío mundial de la O
Un 3 de diciembre que aún late en la memoria franjeada. Corría el año 2002 cuando Olimpia salió al escenario máximo del fútbol mundial para enfrentar nada menos que al Real Madrid de los Galácticos en la Copa Intercontinental, ese duelo de campeones que, entre 1960 y 2004, reunía al monarca de la Copa Libertadores con el rey de Europa (volvió en 2024, pero con otro formato).
En Yokohama, ante un rival plagado de estrellas, el Franjeado buscó escribir otra página dorada de su historia. Del otro lado estaba el Real Madrid de Vicente del Bosque. El partido terminó 2-0 a favor del conjunto español, pero la noche quedó grabada para siempre en la memoria olimpista.
Olimpia formó con Ricardo Tavarelli bajo los tres palos; Néstor Isasi, Nelson Zelaya, Pedro Benítez y Juan Ramón Jara en defensa; Sergio Orteman, Julio Cáceres, Julio Enciso y Gastón Córdoba en el mediocampo; Miguel Ángel Benítez y Rodrigo López en ataque. En el complemento, Nery Pumpido movió el banco: Richart Báez por Córdoba y Mauro Caballero reemplazó al Peque.
El Real Madrid, en tanto, desplegó todo su poderío con Iker Casillas; Míchel Salgado, Fernando Hierro, Iván Helguera y Roberto Carlos; Claude Makélélé, Esteban Cambiasso, Zinedine Zidane; Figo, Raúl y Ronaldo. Tan brillante era aquel plantel que incluso Fernando Morientes, uno de los goleadores más cotizados del momento, aguardaba su turno en el banco de suplentes.
Para Olimpia fue la segunda final intercontinental esquiva. Aún resonaba en el recuerdo aquella derrota de 1990 ante el poderoso Milan de Arrigo Sacchi, que contaba con figuras como Frank Rijkaard, Ruud Gullit y Marco Van Basten. 12 años después, el Decano volvió a rozar la gloria.
No fue el resultado soñado, pero aquel 3 de diciembre de 2002 quedó marcado como una de las noches más imponentes en la historia internacional de Olimpia. El equipo tuvo sus chances para anotar. Un remate de Rodrigo López que se estrelló contra el palo, un par de tapadas de Casillas... De igual manera, ese día el fútbol paraguayo volvió a mirar de frente a los mejores del planeta.