La Albirroja y la aplicación de las nuevas reglas: una historia que se repite
El fútbol cambia. Lo ha hecho siempre. Nuevas tecnologías, reglas pensadas para acelerar el juego o —en teoría— hacerlo más justo. Pero en Paraguay existe una sensación difícil de cuantificar, una especie de memoria colectiva que asocia cada novedad con un episodio doloroso.
El último capítulo se dio en el Mundial 2026, durante el partido ante Turquía. Miguel Almirón fue expulsado tras una revisión VAR en la que el árbitro, Iván Barton, fue advertido por una conversación en la cual el jugador se cubría la boca. La acción fue interpretada como un posible quebrantamiento a la nueva normativa implementada para evitar conductas antideportivas.
La decisión dejó a Paraguay con 10 jugadores en un tramo decisivo. Y más allá del debate puntual sobre la sanción, el episodio reactivó una idea instalada en el imaginario albirrojo: cada vez que aparece una regla nueva en el fútbol moderno, Paraguay suele quedar en el centro de la escena.
No es la primera vez que ocurre. En el Mundial de Francia 1998, la Albirroja quedó eliminada ante el anfitrión por el aquel recordado gol de oro de Laurent Blanc, una norma creada para definir partidos en tiempo suplementario de manera inmediata. Fue una de las primeras grandes innovaciones de la FIFA en la era moderna y, para Paraguay, la más dolorosa de todas.
Años más tarde, el gol de oro quedó eliminado del reglamento. Sólo se aplicó con Paraguay.
En la actual Copa del Mundo, el equipo dirigido por Gustavo Alfaro ya ha tenido otros episodios ligados a modificaciones recientes. Una de ellas, en el debut ante Estados Unidos. Y Almirón también estuvo como protagonista. El árbitro había sancionado tiro libre para Paraguay por una supuesta falta contra Miggy y amonestó a un estadounidense. Desde el VAR hubo un llamado. La razón: tarjeta amarilla mal exhibida. Anularon la advertencia y la aplicaron a Miggy por simular.
Y este sábado, además de la "Ley Prestianni" aplicada sobre Almirón, el arquero Orlando Gill fue sancionado con un tiro de esquina en contra por pasarse los 8 segundos permitidos para ejecutar el saque de arco y reanudar el juego. Eso sí, el de Gill fue el segundo caso en este Mundial.
Cada innovación en el reglamento tiene a Paraguay como el candidato para su aplicación.