José Florentín anota y rompe en llanto
El paraguayo José Florentín volvió a gritar un gol y lloró. Pero no fue un llanto de gol triunfal, ni de hazaña épica. Fue el de un hombre que se había perdido en su laberinto. El hombre que un día fue jugador de fútbol y luego, para muchos, dejó de serlo.
Ahí estaba, en Central Córdoba, con una camiseta que parece prestada, y marcó el empate contra Godoy Cruz este lunes por la fecha 13 de la liga argentina. Le bastó una pelota bien puesta y un derechazo potente para inflar la red. Se quebró como si hubiese anotado en la final de un Mundial, pero no; lloró porque se sintió vivo.
El ex Guaraní vivió meses difíciles. Fue desvinculado de Vélez Sarsfield debido a una causa de abuso sexual y permaneció en prisión domiciliaria antes de fichar por Central Córdoba. Su regreso a las canchas marcó un nuevo capítulo en su vida.
La causa por abuso sigue ahí, en la justicia argentina. Mientras, Florentín busca recuperar su forma y concentrarse en el fútbol. Un llanto en medio de la controversia.