El Pequeño Gigante
Andrés Cubas mide 1.69, estatura promedio de un chico que va a secundaria. Es el primer Pequeño Gigante que vi en una cancha de fútbol. Disputa los duelos individuales con el mismo corazón que Víctor "Topo" Cáceres, Enrique "Rambert" Vera, Carlos Kiese y otros históricos volantes de la Albirroja. Y no sólo los disputa; los gana. Para pasar de Cubas, el gambeteador tiene que ser muy bueno. No basta con eludirlo una vez, porque después viene de atrás y de nuevo recupera el balón.
Ayer fue una de las figuras en la victoria por 2-0 sobre Uruguay. Qué molesto resultó ser para los charrúas. No los dejaba en paz. Presionaba y presionaba, sin cansancio, incesante, intenso. Un enano que agarra todo el mediocampo. Y los números lo demuestran. De los 11 duelos que tuvo en el suelo, ganó nueve. Datos de Sofascore. Además, registró una intercepción y siete tackles. Maximiliano Araújo, Giorgian De Arrascaeta y Facundo Pellistri buscaban transitar lo más lejos posible de Cubas. Cualquier otra alternativa antes que lidiar con ese pequeño gigante.
No hace falta un gran porte físico para robar balones. Se necesita un corazón como el de Cubas. Nació en Argentina, pero la garra guaraní corre por sus venas. No porque sea hijo de un paraguayo —que lo es—, sino por cómo juega. Juega como caracteriza el ADN de la Albirroja.