El muro paraguayo de San Lorenzo

El muro paraguayo de San Lorenzo

Orlando Gill tiene 24 años, manos seguras y un nombre que empieza a escribirse en la historia grande de San Lorenzo de Almagro. Llegó a Boedo como una apuesta silenciosa, un joven arquero paraguayo que parecía destinado a calentar el banco. Pero la vida y el fútbol adoran a los que desmienten los pronósticos.

Todo comenzó con los amistosos de pretemporada. El entrenador Miguel Ángel Russo le dio minutos contra Nacional, Peñarol e Independiente del Valle. En cada uno de esos partidos, Gill no sólo estuvo a la altura: mantuvo invicta la valla.

La verdadera prueba llegó con el inicio de la liga. Talleres, Gimnasia y River Plate eran rivales que prometían romper la estadística. Pero Orlando Gill demostró que no se trataba de suerte. Ante River Plate se erigió este domingo como una muralla.

Seis partidos, seis ceros en su arco. Así arrancó el 2025. San Lorenzo acertó al ejercer la opción de compra: USD 500.000 por el 50 % del pase (había llegado de Sportivo San Lorenzo en condición de préstamo a inicios del 2024). Valió cada centavo.