Bayern Múnich conquista el Mundial de Clubes con polémico gol
El Bayern ganó el Mundial de Clubes y ya tiene su 'sextete', como el Barcelona de Guardiola en 2009. Pero la coronación del rey de reyes estuvo acompañada de mucha polémica. El tanto que dio la victoria por 1-0 a los bávaros tuvo que ser revisado por el VAR, inicialmente por un fuera de juego que, echando un vistazo a las líneas que trazó la FIFA, no era. Pero el astro polaco del Bayern pareció -efectivamente- tocar con el codo el balón que terminó en las botas de Pavard para que el lateral rematara a puerta vacía. Se quejaron los muy valientes Tigres de Monterrey, pero no les valió de nada. El tanto subió al luminoso de Doha y coronó al mejor Bayern de su centenaria historia.
No comenzaron mordiendo los Tigres, pero el Bayern tampoco. Mucha cautela en ambos lados, poca verticalidad, lo típico en una final. A lo que uno no se acostumbra es a ver al Bayern trotando. Poco tiene que ver el equipo de Flick con la bestia que desmenuzó al Barcelona hace, apenas, medio año. Sobre todo, cuando se le ponen las cosas complicadas. Ferretti sabe mucho de esto y le opuso un equipo disciplinado, que reducía espacios y privó al campeón de la Champions de lo que vive: el desborde. Aun así, llegó. Un disparo de Kimmich desde la frontal terminó en el fondo de la red de Guzmán, pero el VAR anuló el tanto -esta vez, correctísimamente- por off side de Lewandowski. El polaco tuvo otra, pero no anduvo fino. Mal presagio. De momento.
Flick se desquiciaba en la banda al ver lo bien domados que estaban los Tigres de Ferretti. Lo que le faltaba a los aztecas era que apareciera su Lewandowski, el francés Gignac, pero le costaba al UANL encontrar a su estrella, bien atada por Lucas y Süle en el centro de la zaga muniquesa. Los de arriba también subieron una marcha. Más velocidad, más ímpetu, más Bayern. Gnabry avisó. Se marchó alta. Y fue entonces, en el 59', cuando Pavard, a placer tras un duelo aéreo de Lewandowski con Guzmán, marcó el tanto que subía al Bayern a otra esfera. Entró, pero el línea había levantado el banderín. Otra vez Lewy. Otra vez el VAR. No hubo fuera de juego, pero, algo de codo, sí. El codo de Lewandowski. Historia del fútbol.
Fuente: as.com.