"Renato y Juliana", amor prohibido sobre un trasfondo de necropolítica

"Renato y Juliana", amor prohibido sobre un trasfondo de necropolítica

Tuve el gran gusto de asistir al estreno de la obra Renato y Juliana. Amor en la Guerra Grande, cuyo guion, basado en Romeo y Julieta de Shakespeare, fue escrito por Arturo Fleitas.

Dirigida por José Luis y Pablo Ardissone, la representación conjuga escenografía, coreografía y actuación en una puesta precisa, cuya despojada sobriedad no arriesga la potencia expresiva del relato, bien mechado con pausas de farsa.

La tragedia de Verona, fines del siglo XVI, presta el nudo narrativo a la de Paraguay, fines del XIX, arrasado por la Guerra Guasú. Ahora, el contrapunto dramático ocurre no entre odios familiares, sino entre países enfrentados por la guerra. El amor queda prohibido cuando acontece sobre el trasfondo de necropolíticas que contradicen el destino humano en favor de intereses monstruosos, capaces de destrozar poblaciones, ciudades y medioambiente y oscurecer todo porvenir deseable.

Escena de Renato y Juliana. Amor en la Guerra Grande. Cortesía

Hoy el mundo se encuentra, una vez más, desmembrado entre guerras irracionales que remueven los traumas de la memoria, hieren la tierra y manchan la historia. Ante el riesgo de que Tánatos triunfe sobre Eros, el amor solo puede vencer la muerte a través de la muerte misma.

La idealización del amor sublime abre la rendija de una alternativa de sobrevivencia: la apuesta por una ilusión de lo que podría ser posible en una dimensión paralela o en un mañana que hoy parece imposible. En alguna esfera del transcurrir humano, aunque imposible, el amor cabal se consuma; por algo el tema de Romeo y Julieta se representa obstinadamente, desde mucho antes de Shakespeare, hasta el día de hoy.

 

* Ticio Escobar es crítico de arte, curador, docente y gestor cultural. Fue presidente de la sección paraguaya de la Asociación Internacional de Críticos de Arte (AICA Paraguay), director de Cultura de la Municipalidad de Asunción y ministro de la Secretaría Nacional de Cultura. Es director del Centro de Artes Visuales/Museo del Barro.