Música

Dos eventos que marcaron la vida de José Asunción Flores

Dos hechos ocurridos en septiembre marcaron el destino del gran compositor paraguayo. El primero, vivido durante la Guerra del Chaco, y el segundo durante su estadía en Buenos Aires, donde vivía exiliado.
José Asunción Flores. Archivo

En la defensa del Chaco

El músico, miembro de la Banda de Policía, se enroló en el Ejército como soldado raso, yendo a parar a Concepción durante varios meses hacia julio de 1932. Allí a la par de realizar ejercicios de adiestramiento militar también hizo música. Gracias a una investigación de la colega Belén Barboza, tenemos nuevos datos sobre su estadía en la ciudad norteña. Allí escribiría, como es sabido, junto a Víctor Montórfano, una canción a modo de despedida de sus amadas a la que pusieron como título "Purahéi paha" o "Canto final", antes de ingresar a los escenarios de combate en el Chaco. 

Ambos serían combatientes en la batalla de Boquerón. José Asunción como sirviente de ametralladora en el Regimiento de Infantería 2 de mayo, a las órdenes del teniente Luis Vallejos. Luego de días de intensos combates y bajo el asedio de las balas y la sed, sería evacuado del frente gracias a una oportuna intervención de su entrañable amigo Facundo Recalde ante el comandante del Ejército en Campaña, coronel José Félix Estigarribia. Recalde había sido enviado al frente como corresponsal de guerra del periódico El Diario, dirigido por Eliseo Da Rosa. El pedido al medio periodístico lo había hecho el poeta guaireño Manuel Ortiz Guerrero, con la finalidad de que Facundo Recalde fuera al Chaco y lograra retirar a Flores del campo de batalla. Cosa que efectivamente sucedió. Tal como lo comenta el maestro en sus Memorias de manera detallada.

Soldados con ametralladora pesada, inmediaciones de Fortín Boquerón, 1932. Gustavo Ávalos. Memorias de la Guerra del Chaco, FB

Lo novedoso es que durante su estancia en la ciudad norteña José Asunción desarrolló actividad musical a pedido de los jefes militares. Según los archivos hallados por la colega en la Biblioteca del Congreso Nacional, dichos artículos firmados por prestigiosos jefes militares en la contienda bélica se publicaron en el periódico Trinchera en mayo de 1972 tras el fallecimiento del genial músico en Buenos Aires.

"Combatió en Boquerón", señala el artículo firmado por el coronel DEM (SR) Alcibíades Irrazábal. Señala que en Concepción en agosto de 1932 se hizo cargo del IIIer Batallón del R.I. '2 de mayo' con asiento en los cuarteles ubicados en el lugar llamado Itacurubi. "Al revistar la unidad encontré que en el pelotón de acompañamiento de ametralladora pesada a cargo del teniente 2º. Luis Vallejos, figuraba José Asunción Flores, ya destacadísimo músico entonces, acompañado de su buen amigo y gran músico tambien, el profesor Aniceto Vera Ibarrola, hoy integrante de la OSCA. Antes de nuestra partida hacia Boquerón (...) tuve oportunidad de escuchar de sus voces en memorables serenatas la ejecución de varias de sus composiciones, especialmente 'India' y 'Panambi vera', tan en boga en ésa época".

Señala, además, que ya en el cerco a Boquerón "en las plateadas noches lunares, escuchaba silbar a mis soldados, en las primeras líneas de fuego, de un extremo a otro, en las pausas de las armas de fuego, de uno y otro bando, 'India' y ' Panambi vera'".

Página del periódico Trinchera, dirigido por Juan Blas Ojeda, edición de junio de 1972. Cortesía

A su vez, en otro escrito publicado en la misma edición del periódico, su jefe directo, el teniente Luis Vallejos, rememora que una vez terminadas la jornada del cuartel en Concepción, se dirigía a cenar en el Hotel Francés. "Una noche, sentado en una de las mesas del hotel, vi entrar a cuatro mocetones, a quienes los reconocí de inmediato; eran Jose Asunción Flores, Aniceto Vera Ibarrola, Víctor Montórfano y otro de apellido Bogado, amigos míos los tres primeros (...) Ya en marcha hacia el escenario de la gran batalla, Flores y Vera Ibarrola, en los improvisados campamentos de Casanillo y Campo Esperanza, en las calladas noches chaqueñas, deleitaban a sus camaradas cantando las armoniosas guaranias que, como decía su inmortal creador, perdurarán mientras el paraguayo sepa silbar. En los últimos días de aquel tremendo duelo entre los de Paraguay y Bolivia, Flores fue evacuado por enfermedad sobre la Capital. Supe, después, que se había alistado nuevamente en la Marina".

El general Amancio Pampliega brinda también su homenaje al gran músico fallecido y relata que fue testigo de la gestión de Facundo Recalde, quien acudió al frente de batalla para rescatar de la línea de combate al joven músico. Lo que pudo concretar, menciona el general Pampliega, gracias a la autorización del coronel José Félix Estigarribia para que Flores fuera retirado de las líneas donde se libraban intensos combates. Gracias a este hallazgo del citado periódico se pueden descubrir nuevos hechos en torno al paso del gran compositor por la ciudad de Concepción y luego en la batalla de Boquerón, donde casi fallece a causa de la sed.

Hace 55 años en Buenos Aires

En otro septiembre, ésta vez en la capital porteña, el músico finalizaba sus escritos sobre el origen de la guarania, en un alegato en que se mezclan recuerdos, emociones, rabia y angustia frente a la intensa campaña del régimen stronista que había lanzado un vasto operativo en medios de comunicación afirmando que José Asunción no era el creador  del género musical. 

Carnet de José Asunción Flores como socio de SADAIC. Buenos Aires. Cortesía

Meses de intenso trabajo le llevó la escritura en un período en que ya estaba severamente atacado por el mal de Chagas y sus órganos se veían afectados de manera importante. En su departamento de la calle Tucumán 1659, donde vivía solo, escribió las páginas de ese documento que sería su última obra, su legado a su patria, ya de cara a la muerte, cuya última página lleva la fecha de septiembre de 1970 y la firma del maestro. 

Las fuerzas ya no le daban para hacer una revisión profunda de sus textos a máquina, pero en la copia que poseemos, se perciben numerosas correcciones a lápiz y bolígrafo hechas por él mismo. Entregó cuatro copias a sus amigos, con el pedido de que no se publicaran inmediatamente. La Argentina, el Paraguay y países vecinos vivían bajo regímenes militares. Pero su deseo, al escribirlas, era que fueran corregidas por amigos escritores y fueran publicadas más adelante, tarea que demoró más de cuatro décadas. 

Tapa de Memorias. José Asunción Flores, editado por Alcibíades González Delvalle y Antonio V. Pecci.

En 2019, junto con Alcibíades González Delvalle, pudimos realizar una tarea de edición y corrección minuciosa del dactilomanuscrito, que llegaría a ser publicado en 2023, con el apoyo del Ateneo Cultural José Asunción Flores, la Secretaría Nacional de Cultura y el FONDEC.

 

* Antonio V. Pecci es periodista e investigador.