Belén Rodríguez y el “Elogio de lo impuro”

Belén Rodríguez y el “Elogio de lo impuro”

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Bajo el abrigo de lo bello, de las formas este?ticas mediante las cuales se narran historias y atributos, los objetos iconogra?ficos de la religio?n cato?lica tornan sensibles y al mismo tiempo velan ideologi?as asumidas. El ideario de fuerzas en funcio?n de autoridad constituye hegemoni?as con el auxilio de los fieles que, seducidos por la forma, repiten mediante ritos el fervor hacia la imagen y su signo.

En ocasiones, no obstante, los cultores de la fe y de sus ima?genes son capaces de introducir componentes cri?ticos en el sentido instituido; por ejemplo, cuando en el hacer imaginero se expresan relaciones de produccio?n, tradiciones disidentes, dogmas y sus efectos. Asi?, agazapadas en la imagen religiosa que, empleada de forma pedago?gica y adoctrinadora, se vuelve un instrumento ma?s de reproduccio?n del orden social, pueden estar ocultas las potencias de una transfiguracio?n.

Cuando en los talleres misioneros del Paraguay los dispositivos de vigilancia de la autoridad eclesia?stica fueron interrumpidos o se distanciaron -o cuando se presentaron flancos ciegos a su poder controlador-, los santeros populares desarrollaron lecturas profanas o imprimieron rasgos disidentes al canon sobre piezas de imagineri?a religiosa que, de esa manera, eran capaces de nombrar verdades secretas y reprimidas. Pero los gestos de insumisio?n observados en el pasado han reaparecido en contextos diferentes a lo largo de la historia, y lo siguen haciendo, en todos los lenguajes que de pronto se encuentran disponibles.

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La exposicio?n Elogio de lo impuro, de Bele?n Rodríguez, reu?ne en Galería Fuga Villa Morra obra reciente de la artista, consistente en azulejos y paneles compuestos a la manera de retablos hagiogra?ficos, asi? como sublimacio?n textil, con imagineri?a desarrollada de forma cooperativa con software de inteligencia artificial, mediante entrenamiento con autorretratos y consignas narrativas. En su serie Mar_IA, Rodríguez confronta una tradicio?n figurativa de representacio?n de la Virgen Mari?a con relatos de feminicidio, burlando dispositivos de deteccio?n de contenido perturbador de las herramientas de IA y generando ima?genes que exhiben un cara?cter ominoso.

Este tipo de ima?genes posee un cara?cter profano respecto a tradiciones religiosas y puede ser lei?do fa?cilmente como excepcionalidad, como un desvi?o de lo normativo. Pero en los ori?genes cristianos del culto mariano, algunas visiones y representaciones de la virgen se distanciaban de la candidez y sumisio?n con que luego se normalizari?a su iconografi?a. En su ensayo Sacred Fictions: Holy Women and Hagiography in Late Antiquity, Linda L. Coon (1997) relata la aparicio?n de la santa Mari?a-ramera de Egipto ante el casto cura Zosimas, a principios del siglo VII. Mari?a se presenta “como una aparicio?n demonizada flotante a lo largo de los bancos del ri?o Jorda?n” (p. XIII). Segu?n la autora, Mari?a se pareceri?a al Hijo del Hombre del Apocalipsis, con cabellos blancos como la lana y la nieve y al, mismo tiempo, exhibiri?a semejanzas con la novia del Cantar de los Cantares, ennegrecida por la luz del sol: contrastes que revelari?an el cara?cter parado?jico de la representacio?n de las santas cristianas hacia fines de la Antigu?edad.

Belén Rodríguez, Solitaria Híbrida, 2024. Sublimación sobre azulejos, generación de imagen a partir de texto (IA). Cortesía

La ima?genes de Bele?n Rodríguez poseen cualidades hi?bridas resultantes del entrenamiento de la IA mediante autorretratos de la artista confrontados con bases de datos relacionadas con la representacio?n de la Virgen Mari?a en sus distintas versiones. La artista desarrolla una suerte de auto-hagiografi?a profana que no solo permite proyectar signos propios sobre la tradicio?n de los i?conos sino que, a trave?s de las narraciones, por ejemplo, de feminicidios, dramatiza una subjetivacio?n del martirio de las mujeres.

Linda L. Coon observa co?mo el cuerpo de la santa Mari?a-ramera de Egipto asumiri?a una condicio?n de contenedor pecaminoso y al mismo tiempo de arrepentimiento, puesto que la conversio?n a la vida de abnegacio?n habri?a transformado su cuerpo libertino en vehi?culo de gracia. La autora sugiere que dicha representacio?n de Mari?a estari?a profundamente marcada por gestos de inversio?n, los cuales tambie?n se observari?an en otras representaciones sacras: asi?, la herida en el costado de Cristo -en la que se perciben ecos de la costilla de Ada?n con la cual se creo? a Eva- asumiri?a funciones femeninas al alimentar a los fieles; en tanto el altar de la eucaristi?a seri?a un reflejo del primer altar: el regazo de Mari?a, mientras que su vientre seri?a el sitio de la primera consagracio?n de Cristo: vientre que albergari?a a un mismo tiempo al Padre, al Hijo y al Espi?ritu.

Las visiones encarnadas de Bele?n Rodríguez se vinculan con tradiciones visuales como las de la Virgen de los Dolores o el Sagrado Corazo?n de Mari?a, cuyos atributos esta?n relacionados con heridas: lanzas o dagas, corazo?n expuesto. La artista exacerba estos atributos, en ocasiones al grado de una carniceri?a barroca con lesiones expresivas. Asimismo, el vientre abierto de las vi?rgenes de la artista revela una prole deforme o animalesca, marcada por un rasgo monstruoso. Segu?n Umberto Eco, en la Edad Media, “los portentos eran acontecimientos prodigiosos y sorprendentes pero naturales (como el nacimiento de nin?os hermafroditas o con dos cabezas”, pero no eran considerados contra natura sino 'contra la naturaleza conocida'” (Eco, 2006, p. 241).

La lectura de Umberto Eco acerca de los dispositivos de representacio?n medieval de las mujeres coincide en cierta medida con la ambivalencia que definiri?a, segu?n Coon, la hagiografi?a mariana. Para Eco, durante este periodo “prospera el tema de la vituperatio contra la mujer, cuya fealdad manifiesta la maldad interior y el nefasto poder de seduccio?n” (Eco, 2007, p. 159). Aspecto que se relaciona, a su vez, con una tradicio?n histo?rica de vinculacio?n entre lo femenino y lo diabo?lico. Los paneles de azulejos de Bele?n Rodríguez, como se ha mencionado, condensan bajo un mismo signo la autorrepresentacio?n, la representacio?n cano?nica de una mujer ideal (la Virgen) y las historias de cri?menes contra mujeres, devenidas una narrativa comu?n a todas las mujeres: aquellas que las narrativas patriarcales dominantes nunca consideran ideales, ni siquiera en su condicio?n de vi?ctimas. Asi?, el acto narrativo de la artista deviene un gesto de violencia contra la imagen, al interior mismo de la imagen, en su corazo?n. A veces se requiere de un acto drama?tico para tornar sensibles ciertas cosas.

Belén Rodríguez. Madonna para mañana, de la serie Mar_IA, 2024. Sublimación sobre cuatro azulejos, generación de imagen a partir de texto IA. Cortesía

En cierta medida, las obras de Bele?n Rodríguez se relacionan con la tradicio?n de los retablos callejeros, estas estructuras decorativas “donde se disponen ima?genes sagradas para recibir culto en la calle” (Gonza?lez Luque, 1996, p. 76). La pra?ctica del azulejo se consolida en Europa gracias a la influencia de tecnologi?as cera?micas a?rabes. En el siglo XVI, las ima?genes hagiogra?ficas sobre azulejos que representaban la vida de santas mujeres estaban cargadas de simbolismos: lirios como si?mbolo de pureza, inocencia y virginidad, torres, ventanas, coronas y palmas del martirio (Mazur, 2017). Como respuesta a la negacio?n del culto a Mari?a por parte del protestantismo, entre los siglos XVII y XVIII empiezan a aparecer azulejos hagiogra?ficos en espacios pu?blicos, una forma de identificacio?n pu?blica de los cato?licos (Pleguezuelo, 2020, p. 202). En este contexto, aquellas primeras representaciones egipcias de Mari?a habi?an sido por completo disipadas, para dar lugar a la imagen sumisa y benevolente de la Virgen, en su ma?ximo punto de distancia e inversio?n.

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¿En que? momento la inteligencia deja de ser natural? ¿En que? momento y bajo que? formas la Inteligencia Artificial podri?a regresar a un estado natural? Respecto al empleo de la inteligencia artificial para la produccio?n de ima?genes en la obra de Bele?n Rodríguez, una lectura de Mari?a Jose? Fiorio sugiere una relacio?n con el concepto de vera icon [imagen verdadera] y lo non manufactum, ima?genes en las que no hubo “manos involucradas” (Fiorio, 2023). Nuevas herramientas digitales y ecuacionales parecieran introducirse en la realidad con la cualidad de los portentos: apariciones que no son contra la naturaleza sino contra la naturaleza conocida. Y en este escenario, los humanos dejan de hablar con voz humana para reproducir con ventrilocuismo discursos que no requieren la toma de decisiones: lenguajes ange?licos o diabo?licos, segu?n se lea, aparecen como injertos en textos y libros que desacralizan el acto creador.

Asi? en el discurso como en la imagen.

Bele?n Rodríguez entabla una conversacio?n con estas voces ange?licas/diabo?licas para ejercer un acto de profanacio?n en la interaccio?n entre las narrativas y preocupaciones de la artista con bases de datos que reu?nen memorias visuales marcadas por las ideologi?as dominantes de sus contextos de produccio?n. Los signos generados a partir de las intervenciones de la artista sobre este corpus imagi?nico y su algoritmia pertenecen a una tradicio?n preexistente de formulacio?n de iconografi?as que subvierten “secretamente las ima?genes permitidas con sentidos prohibidos” (Cabrera, 2015).

 

Referencias

Alfonso Pleguezuelo, “Un patrimonio compartido: azulejos espan?oles en la Coleccio?n Bernardo”, en 800 anos de histo?ria do azulejo, ed. Museu Bernardo Estremoz (Lisboa: Museu Bernardo Estremoz, 2020).

Dominika Mazur, “Symbolism, Aesthetics, Faith - A Few Words about Religious Decoration on Tile Stoves”, Archaeologia Polona 55 (2017): Institute of Archaeology and Ethnology, Polish Academy of Sciences.

Francisco Gonza?lez Luque, “Los retablos de culto callejeros y otras manifestaciones de la religiosidad popular en el Puerto de Santa Mari?a”, Revista de Historia del Puerto, Nº. 16 (1996).

Linda L. Coon, Sacred Fictions: Holy Women and Hagiography in Late Antiquity (Philadelphia: University of Pennsylvania Press, 1997).

Mari?a Jose? Fiorio, “Mar_IA: investigacio?n de Bele?n Rodri?guez sobre la inteligencia artificial”, El Nacional, 13 de agosto de 2023.

Umberto Eco, Historia de la fealdad, trans. Maria Pons Irazaza?bal (Barcelona: Lumen, 2007).

Damia?n Cabrera, Vanos de luz: algunas miradas a las ima?genes sacras desde el arte laico (2015), Fundacio?n Migliorisi.

Nota de edición: La muestra de Belén Rodríguez a la que hace referencia este artículo se encuentra habilitada en la Galería Fuga Villa Morra (Seiferheld 5144 casi Charles De Gaulle).

 

* Damián Cabrera es escritor, investigador, docente, gestor cultural y curador. Su trabajo se desarrolla en las áreas de lengua, literatura, fronteras, arte, política y cultura. Es miembro de la Asociación Internacional de Críticos de Arte Capítulo Paraguay, y de los colectivos Ediciones de la Ura y Red de Conceptualismos del Sur.