Sexología
Dormir con el ausente
Es una experiencia que muchas personas viven sin saber cómo explicarla. No hay abandono visible, no hay portazos, no hay ruptura declarada. Hay algo más confuso: un beso mecánico, una caricia sin intención, una rutina compartida donde el deseo parece haberse mudado sin avisar. El otro está, pero no llega.