Nuevo estudio
La falta de sueño o el sueño irregular están detrás de hasta el 20% de las primeras crisis epilépticas
El mecanismo por el que se da esta relación es conocido: al no dormir se produce un aumento de la excitabilidad cortical y, a su vez, una disminución de la inhibición tónica-gabaérgica, lo que conduce al cerebro a un estado de híper excitabilidad que aumenta el riesgo de que se desencadenen con más facilidad crisis epilépticas, según el especialista.