Análisis
Un gobierno sin centro de mando
Con el calendario corriendo y la mitad del mandato prácticamente consumida, el Gobierno ingresa a su tercer año envuelto en una sensación persistente de parálisis. Áreas críticas sin correcciones, ministros cuestionados que siguen en funciones y una conducción presidencial que no logra transmitir autoridad ni mando efectivo configuran un escenario cada vez más frágil para Santiago Peña.