Víctor Ríos ve difícil que el Congreso ratifique acuerdo ambiental Escazú
El senador liberal Víctor Ríos ve muy difícil que el Congreso paraguayo ratifique el Acuerdo Regional sobre Acceso a la Información, la Participación Pública y Acceso a la Justicia en Asuntos Ambientales en América Latina y el Caribe, más conocido como Acuerdo de Escazú.
“Los sectores más conservadores cerraron filas, factores de poder tiene que ver con la Iglesia Católica, y las iglesias cristianas en general, que están haciendo una espantosa campaña en contra con mucha desinformación; sectores de la elite económica también están muy contrarios a la posibilidad de su aprobación y todo eso se refleja en el Congreso, que es el reflejo de las relaciones de poder en la sociedad, y las fuerzas democráticas en Paraguay tienen muy poca incidencia”, indicó el parlamentario.
El acuerdo ambiental regional, firmado por Paraguay y otros 20 países en la ciudad costarricense de Escazú el 4 de abril de 2018, fue ratificado ya por los parlamentos de 10 de las naciones firmantes, y necesita la ratificación de uno más para entrar en vigencia en el continente.
“Yo veo muy difícil que se ratifique aquí, se está mezclando todo otra vez con la ideología de género, con el aborto, el matrimonio igualitario; es realmente de antología y hubiera movido a risa si no fuera tan grave y tan peligroso para la democracia”, señaló Ríos.
El parlamentario se refiere a las críticas que provocó el instrumento multilateral entre los obispos católicos, a tal punto que el presidente Mario Abdo Benítez, que ya había enviado el Acuerdo al Senado para su tratamiento, volvió a retirarlo para un estudio más exhaustivo del texto, según explicó el canciller Antonio Rivas Palacios.
Ahora, resta esperar que prosperen los pedidos de varias bancadas de la oposición para que el texto vuelva al Senado y pueda discutirse.
El denominado Acuerdo de Escazú es un tratado regional que tiene, principalmente, tres objetivos: garantizar a la sociedad el acceso a la información ambiental; promover la participación de todas las personas en las decisiones que afectan su vida y su entorno; y asegurar el acceso a la justicia en asuntos ambientales, es decir cuando no se cumplan estos derechos.
“El Tratado puede entrar en vigencia aunque el Congreso paraguayo no ratifique, pero no va a ser aplicable en Paraguay; vamos a estar en la misma situación que Estados Unidos con relación al Tribunal Penal Internacional, pero puede entrar en vigencia y todo caso podrá servir como referencia, pero no va a tener fuerza normativa legal en Paraguay”, explicó Ríos.