Año electoral

Uso político de herramientas sociales: denuncias reavivan el debate sobre clientelismo estatal

El debate sobre el uso político de programas sociales volvió al centro de la escena tras nuevas denuncias sobre adjudicación de viviendas. Legisladores alertan sobre prácticas clientelares y la falta de transparencia en los criterios de asignación.
Che Róga Porã 2.0 vivienda construida por el MUVH. Foto: Gentileza.

El debate sobre el uso político de herramientas sociales volvió a ocupar el centro de la discusión pública a partir de recientes cuestionamientos sobre la adjudicación de viviendas.

Sin embargo, más allá del caso puntual que actuó como disparador, el eje del problema remite a una discusión estructural: la posible utilización de programas estatales como instrumentos de construcción de lealtades políticas.

El episodio vinculado al caso del senador Javier Ver conocido como "Chaqueñito" reactivó las denuncias y abrió una nueva fase de debate. Para el diputado opositor Raúl Benítez, lejos de tratarse de un hecho aislado, la situación expone un esquema más amplio.

"Creen que porque Chaqueñito renuncia al departamento se tiene que terminar de hablar del tema, pero con él se abre una puerta", sostuvo el legislador en una entrevista exclusiva con el diario El Nacional, al plantear que el caso funcionaría como una muestra de un problema más profundo.

Programas bajo sospecha

Las críticas apuntan a la presunta utilización de herramientas sociales para fines ajenos a su objetivo original. En ese sentido, Benítez fue categórico: "acá se están dando casas a cambio de lealtades".

Según su visión, este tipo de prácticas implica una transformación del sentido de los programas sociales: "acá se están armando equipos políticos, se están comprando lealtades de operadores políticos utilizando un fin social".

El foco inmediato de las denuncias está puesto en el Ministerio de Urbanismo, Vivienda y Hábitat (MUVH) aunque el planteo trasciende a una lógica más amplia del funcionamiento del Estado.

"Tenemos un ministro que tiene una ambición electoral a mediano plazo y siempre se ha hablado que quiere ser presidente. (...) Acá hay un uso del MUVH para sostener la clientela política, para dar prebenda de acuerdo a quien se lleve mejor con Juan Carlos Baruja", dijo al diario.

Una práctica histórica

El diputado reconoció que el uso político de recursos estatales no es nuevo, pero advirtió que ahora se está llevando a un punto extremo.

"Estamos viendo un punto extremo, desde el momento en que una vivienda se utiliza para comprar la lealtad de un senador (...) o sea prostituyo al extremo", expresó, al describir lo que considera una degradación del sistema de políticas sociales.

Tensiones políticas

El debate también generó repercusiones dentro del propio Partido Colorado, donde surgieron voces críticas desde sectores internos no alineados con el oficialismo.

La senadora Lilian Samaniego fue la primera en cuestionar el "uso político de instituciones creadas con fines sociales", lo que introdujo una lectura más compleja del conflicto, al evidenciar diferencias dentro del mismo espacio político.

Este tipo de posicionamientos refuerza la idea de que el debate no se limita a una disputa entre oficialismo y oposición, sino que atraviesa distintas corrientes internas del sistema político.

Falta de transparencia

Otro de los puntos centrales del cuestionamiento es la falta de claridad en los procesos de asignación de beneficios. 

Benítez planteó interrogantes sobre los criterios utilizados: "¿cuáles son los filtros?, ¿qué documentos se piden?, ¿qué pasa cuando hay 50 postulantes y solo 10 viviendas?".El legislador advirtió sobre desigualdades en el acceso, donde, según denuncias, algunos beneficiarios esperarían años mientras otros acceden por vínculos políticos.También cuestionó la falta de documentación pública en casos específicos: "dicen que todo es legal, pero no muestran un solo expediente".

Avances en investigación

Ante las denuncias, el Congreso impulsó medidas de control. En la Comisión Bicameral de Cuentas y Control se aprobó solicitar a la Contraloría General de la República una fiscalización especial inmediata sobre todas las adjudicaciones de viviendas realizadas en el actual gobierno.

Además, se evalúan posibles interpelaciones y no se descarta avanzar hacia instancias judiciales si se confirman irregularidades.