PolíticaAnálisis de Camilo Filártiga

Un viaje de ida

Para el experto politólogo, la decisión del mandatario de no viajar a Roma para el funeral del papa Francisco, que congregó a todos los líderes mundiales, ha sido un error político sin retorno y una falta de comunicación estratégica.

27 Abril de 2025
27 Abril de 2025
El presidente Santiago Peña durante uno de sus viajes, en Ciudad de Guatemala.
El presidente Santiago Peña durante uno de sus viajes, en Ciudad de Guatemala. Foto: David Toro.

El politólogo Camilo Filártiga calificó como un "error político y estratégico" la decisión del presidente de la República, Santiago Peña, de no asistir al funeral del papa Francisco. Advirtió sobre los posibles impactos a consecuencia de esta postura.

El pontífice fue una figura importante y muy cercana al Paraguay, y su ausencia resulta incomprensible, especialmente considerando que el mandatario viajará a un evento de menor relevancia en la misma fecha.

"Me parece que la decisión del presidente de la República de no asistir al funeral del papa Francisco es un error político y estratégico", cuestionó el experto en conversación con el diario El Nacional.

Filártiga se expresó calificando al papa Francisco como un líder político y religioso tan vinculado a Paraguay, y ante esto, es muy poco entendible la ausencia de Peña. "Y si a eso se le agrega que, de todas maneras, va a salir del país para ir a un evento que, comparado con lo que es el funeral del papa Francisco, un evento mundial, es un evento de menor relevancia. Entonces, esa decisión es todavía mucho más difícil de entender", expresó.

Impactos

Descortesía: Filártiga advirtió que la decisión puede percibirse internacionalmente como una falta de cortesía, una falta de atención para despedir a un líder tan emblemático como lo fue Francisco, mientras que localmente ya ha generado impacto, como la descortesía que demostró la crítica del arzobispo de Asunción, Edmundo Valenzuela, quien pidió a Peña que recapacite y asista al funeral. "Indudablemente, el gesto de no asistir quedará para la Iglesia católica como una descortesía importante y, a nivel local, de la misma manera con las autoridades religiosas", alertó.

Mala comunicación: Además, cuestionó la falta de una estrategia de comunicación para explicar la postura presidencial y alertó que este tipo de gestos refuerza la imagen de un gobierno errático en política internacional. "Un pueblo tan apegado a las tradiciones católicas y tan apegado a la religión, realmente, él, como representante de esa ciudadanía o esa cultura, es francamente difícil de entender la decisión tomada, y encima fue muy mal comunicada", apuntó.

Para el experto, tampoco hubo detrás de la decisión una estrategia de comunicación que pudiera persuadir o contrarrestar las críticas severas que se están dando y que seguirán viniendo.

Debilita la imagen presidencial: Para Filártiga, esta descortesía no solo puede afectar las relaciones internas, sino también la imagen del presidente de la República. "Una imagen que viene siendo golpeada. Creo que esto no favorece a fortalecer su imagen, sino que, sobre todo, ayuda a ratificarse en estas decisiones erráticas que toma este gobierno en materia internacional", acotó.

Decisiones erráticas: Por último, el politólogo reflexionó que lo que hace este último gesto del presidente es ratificar las decisiones erráticas que se vienen tomando en materia de política internacional.

El último adiós

Ayer sábado, 26 de abril, más de 200 países dieron un homenaje a Bergoglio, que despertaba durante su papado la simpatía de fieles y, también, de personas que no se consideran creyentes o cercanas a la Iglesia católica.

Después de este evento mundial, se sabe que el gran desafío para la Iglesia posterior a Francisco es continuar siendo una institución abierta y acogedora para todos.

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