Ante los cuestionamientos sobre el sistema de votación electrónica y la apertura del llamado "sobre 4", donde se guardan los boletines de voto utilizados en cada mesa, el Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE) salió al paso a explicar que no puede realizarse sin una modificación legal.
La aclaración surge luego de que el senador Éver Villalba anunciara la presentación de un proyecto de ley que busca habilitar la apertura de este sobre para verificar los votos emitidos, en medio de la desconfianza de algunos sectores políticos hacia las máquinas de votación.
Desde la Justicia Electoral, el director de Procesos Electorales, Carlos María Ljubetic, explicó que actualmente la institución no tiene facultades legales para abrir el sobre y realizar un recuento posterior de los votos.
"Yo no sé si es necesario o no para dar transparencia a la elección, pero lo que sí es necesario es que se apruebe la ley para que podamos abrir el sobre 4; mientras no haya esa aprobación, la Justicia Electoral no lo va a hacer porque no le está permitido, todos debemos entender que el juzgamiento es un proceso judicial reglado", advirtió el director de la Unidad de Procesos Electorales, Carlos María Ljubetic.
El funcionario señaló que el escrutinio electoral debe realizarse en la misma mesa de votación, en presencia de apoderados, veedores y electores, y en un único acto continuo, tal como establecen la Constitución y el Código Electoral.
En ese sentido, advirtió que efectuar un nuevo escrutinio fuera de ese procedimiento podría incluso derivar en la nulidad de las elecciones, ya que el sistema electoral paraguayo no contempla el reconteo de votos.
Las autoridades también aclararon que el plazo para introducir cambios legales que puedan aplicarse en las próximas elecciones municipales ya venció en octubre de 2025. Por lo tanto, incluso si se aprueba una ley ahora, recién podría implementarse para las elecciones generales previstas para 2028.
Finalmente, desde el organismo electoral sostuvieron que las críticas al sistema responden en muchos casos a sectores políticos que cuestionan los resultados electorales, y defendieron la transparencia de las auditorías realizadas a las máquinas de votación utilizadas en el país.
