El máximo órgano electoral concluyó que el planteamiento no cumplía con los requisitos procesales exigidos para una medida de ese tipo y descartó, al menos de manera preliminar, la existencia de condiciones que ameriten su concesión.
La acción había sido impulsada por Marlene Orué y Olga Paredes, quienes cuestionaron la legalidad de la convención extraordinaria realizada en Coronel Oviedo, donde el resolvió regirse exclusivamente por lo establecido en el Código Electoral. Con esa decisión, el partido dejó de lado la paridad plena y pasó a aplicar el piso legal del 20% de participación femenina en las nóminas.
En su análisis, el señaló que, si bien las recurrentes describieron una secuencia de hechos y alegaron posibles agravios, no lograron acreditar de forma conjunta los presupuestos necesarios para habilitar una tutela urgente. La resolución sostiene que la falta de elementos fácticos suficientes impide avanzar con la cautelar solicitada.
La determinación partidaria desató una fuerte reacción interna. Militantes y dirigentes mujeres manifestaron su rechazo con carteles y mensajes frente a la sede liberal, denunciando lo que consideran un retroceso en derechos conquistados tras años de disputa dentro del partido. Para ese sector, la eliminación de la paridad debilita la representación política femenina y desconoce el rol que las mujeres cumplen en la estructura electoral liberal.
El debate trascendió las filas del PLRA y encontró eco en referentes de la oposición. La senadora expresó su respaldo a las militantes y advirtió sobre una tendencia regional de retroceso en materia de derechos, al tiempo de instar a sostener la defensa de los espacios ganados. En términos similares, la senadora cuestionó con dureza a la conducción liberal, alertando sobre el impacto político y el costo interno que podría acarrear una decisión que, a su criterio, desvaloriza el trabajo de las mujeres dentro del partido.
Con el rechazo de la cautelar, la resolución adoptada en la convención queda firme y el PLRA encarará el proceso municipal bajo las reglas mínimas previstas por la ley electoral, en medio de un clima de tensión interna que promete seguir marcando la agenda partidaria en los próximos meses.