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TSJE califica de "delirio" a las sospechas de fraude en máquinas

A pocos días de las elecciones internas partidarias previstas para el 7 de junio, el Tribunal Superior de Justicia Electoral salió al paso de los cuestionamientos planteados por sectores políticos sobre el funcionamiento de las máquinas de votación y defendió la transparencia del sistema que será utilizado en todo el país.
Máquinas de votación

Desde la institución electoral sostienen que los partidos tuvieron acceso a todas las verificaciones técnicas necesarias y que hasta el momento nadie ha podido demostrar vulnerabilidades que comprometan la integridad del proceso.

Las dudas surgieron principalmente desde movimientos internos de la Asociación Nacional Republicana y del Partido Liberal Radical Auténtico, cuyos dirigentes solicitaron revisiones adicionales de los equipos ante sospechas de posibles irregularidades. Entre los cuestionamientos más reiterados figuran las críticas al sistema informático de las máquinas, la falta de una auditoría considerada suficiente por algunos sectores y la supuesta posibilidad de manipular los chips incorporados en las boletas electrónicas.

Frente a estas acusaciones, autoridades electorales remarcaron que durante las jornadas de verificación realizadas esta semana los representantes técnicos de los distintos movimientos tuvieron libertad para inspeccionar los equipos y someterlos a múltiples pruebas. Según la versión oficial, ninguna de esas evaluaciones permitió detectar alteraciones, inconsistencias o mecanismos que posibiliten modificar los resultados de la votación.

Uno de los puntos que generó mayor controversia fue la afirmación de que los chips incorporados en las boletas podrían almacenar más de una opción de voto o ser utilizados para alterar la voluntad del elector. Desde la Justicia Electoral rechazaron categóricamente esa hipótesis y la calificaron como una especulación sin sustento técnico. Aseguraron que durante las verificaciones los especialistas intentaron realizar diferentes pruebas sobre los dispositivos sin lograr demostrar la existencia de la vulnerabilidad denunciada.

Las autoridades del organismo también atribuyeron parte de las críticas a intereses políticos propios de la competencia interna que atraviesan actualmente los partidos. En ese sentido, señalaron que algunos sectores continúan insistiendo con denuncias que, según sostienen, no han sido respaldadas por evidencias concretas ni por informes técnicos que demuestren riesgos reales para el proceso electoral.

La discusión se intensificó especialmente dentro del PLRA, donde dirigentes de distintas corrientes expresaron preocupación sobre la seguridad del sistema de votación. Sin embargo, desde la Justicia Electoral insistieron en que todas las consultas fueron respondidas y que las verificaciones desarrolladas permitieron despejar cualquier duda razonable sobre el funcionamiento de los equipos.

Asimismo, aclararon que la interrupción de una de las jornadas de revisión realizadas para representantes liberales no obedeció a una decisión del organismo electoral, sino a una determinación adoptada por las propias autoridades partidarias encargadas de coordinar la actividad.

Las elecciones internas del próximo domingo 7 de junio serán decisivas para la conformación de candidaturas municipales de cara a los comicios de octubre y, en algunos casos, también servirán para la renovación de autoridades partidarias. Por ese motivo, la controversia en torno a las máquinas de votación se instaló como uno de los principales temas del debate político en las semanas previas a la jornada electoral.

Mientras persisten las críticas de algunos sectores, el TSJE reafirma que el sistema cuenta con suficientes mecanismos de control, fiscalización y auditoría para garantizar que la voluntad popular expresada en las urnas sea respetada y reflejada correctamente en los resultados finales.