Tren de cercanías avanza en el Senado en medio de negociaciones políticas y dudas sobre su financiamiento
En las horas previas al debate, legisladores del bloque mayoritario y representantes del Ejecutivo mantuvieron reuniones para ordenar posiciones y evitar divisiones internas en torno a una propuesta que es presentada como una solución al sistema de transporte del área metropolitana, pero que todavía genera reparos en distintos sectores políticos.
El plan contempla una inversión inicial cercana a los 200 millones de dólares a través de una alianza público-privada. De ese monto, el Estado asumiría una parte menor, mientras que el financiamiento principal dependería de capital externo, especialmente de Emiratos Árabes Unidos, además de posibles recursos provenientes de mercados internacionales. Aun así, siguen en discusión aspectos clave como las condiciones del financiamiento, los plazos y los riesgos que asumiría el sector público.
Si bien el proyecto cuenta con dictámenes favorables en comisiones del Senado, lo que allana su camino en el trámite legislativo, dentro del propio Congreso continúan las dudas sobre la sostenibilidad del modelo, la cobertura efectiva del servicio y su impacto en las finanzas públicas en el mediano y largo plazo.
Desde el Ejecutivo sostienen que el tren de cercanías permitirá mejorar la movilidad y reducir los tiempos de traslado, pero el debate en el Senado también gira en torno a cómo se ejecutará la obra, quién absorberá los costos y cuál será el alcance real del sistema.
De las reuniones participaron el ministro de Economía, Carlos Fernández Valdovinos, la ministra de Obras Públicas, Claudia Centurión, el presidente de Fepasa, Facundo Salinas, y senadores oficialistas como Natalicio Chase, Juan Carlos Galaverna, Patrick Kemper, Orlando Penner y Lizarella Valiente, en un intento por consolidar los votos necesarios antes de la sesión.