Tras la salida de Mora, Gobierno exige sigilo y respeto a los derechos de la niñez
El ministro de la Niñez y la Adolescencia, Walter Gutiérrez, salió a recordar con firmeza lo que muchos medios suelen ignorar: está terminantemente prohibido divulgar cualquier dato que permita identificar a niñas, niños o adolescentes víctimas de hechos de violencia.
"El Código de la Niñez es claro y tiene fuerza de ley. Su incumplimiento puede acarrear sanciones penales", sentenció el ministro, al referirse al Artículo 29, que impide publicar imágenes, nombres, datos o cualquier elemento que haga reconocible a una víctima menor de edad. Gutiérrez instó a ejercer un periodismo responsable, especialmente en contextos judiciales sensibles.
El pronunciamiento del ministro fue claro: más allá de la destitución de Mora, ocurrida el viernes pasado por la existencia de una causa penal en su contra, lo que está en juego ahora es el resguardo de derechos fundamentales y la protección del interés superior del niño. "Exponer a menores, aunque sea de forma indirecta, es una falta gravísima", reiteró.
David Velázquez Seiferheld asumió interinamente el viceministerio, pero el foco de atención ha girado hacia otra dirección: ¿están los medios preparados para informar con responsabilidad en medio de un escándalo político que roza lo penal y lo ético?
El mensaje de Gutiérrez no fue casual ni superficial. Fue una advertencia directa, y quizás preventiva, ante la posibilidad de que el caso escale a una dimensión aún más delicada.

